Política

TIAR: embargos y rupturas económicas están en juego hoy para el régimen madurista

Héctor Daniel Brito

Un anuncio que hoy se sabrá hacia dónde se encamina: la misión de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA) solicitó la activación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), por lo que este miércoles 11 de septiembre va a Consejo Permanente.

El embajador designado por la Asamblea Nacional (AN), Gustavo Tarre Briceño, explicó que para convocar al órgano de consulta se requieren 10 votos de los países miembros. Ellos son: Argentina, Brasil, Bahamas, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.

Asimismo, Tarre Briceño adelantó la semana pasada durante una rueda de prensa en Washington: “El Tratado prevé la ruptura de relaciones comerciales, radiofónicas y diplomáticas. Por último, se contemplan las opciones de carácter internacional”.

¿Qué puede esperarse para hoy?

Para Jorge Govea Cabrera ─abogado, docente de la Universidad del Zulia y licenciado en Ciencias Políticas─ el tratado firmado el 2 de septiembre de 1947 en Río de Janeiro está referido esencialmente a la obligación de ayuda mutua y defensa común entre los países americanos firmantes y adherentes de este pacto frente a posibles agresiones y ataques de países extracontinentales.

Asimismo, señala que, en este caso, se apunta directamente a contener a la Federación Rusa, “principal suministradora de armas de todo tipo a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB)”. Y asegura: “El mensaje es claro para los rusos: Este asunto no es teatro de operaciones militares para ustedes”.

El docente de LUZ indica también que el TIAR es un tratado que formalmente condena la guerra y obliga a recurrir a mecanismos de solución pacífica de las controversias, “a menos de que haya ataques o agresiones injustificadas contra un Estado americano”, aclara.

Escenarios

Para Govea, la decisión de invocar al Tratado aumenta la presión internacional sobre el gobierno de Nicolás Maduro. Mientras, también puede tratarse de construir una respuesta multinacional americana, “claro está, encabezada por EE. UU.”, afirma.

En este sentido, el tercer escenario es que se plantee la existencia de un teatro de operaciones de guerra; se alude a la declaratoria de que Maduro y su gobierno facilitan las actividades de grupos guerrilleros y del narcotráfico en el territorio venezolano, que a su vez amenazan la paz y tranquilidad de Colombia.

Como el cuarto, el especialista en política destaca que estas decisiones tienen altos ribetes internacionales “en la que parece que la alianza en torno al gobierno de Colombia y de Guaidó se observa mucho más compacta y fuerte; y en cambio, del lado de Maduro, además de Rusia y Cuba, no se ve sino al ELN y otros grupos relativamente pequeños”, subraya.

Por último, rescata que la diplomacia desempeña un papel muy importante “y desde hace rato está presente en el conflicto”.

“¿Qué va a predominar, las negociaciones o la guerra? Lo sabremos después de la reunión de la OEA”, sentencia.

¿Cómo es el proceso?

“El TIAR no implica ningún tipo de acción a corto plazo, porque nunca se ha aplicado”, explica Alí Daniels, director de la ONG Acceso a la Justicia, por lo que recuerda que toca establecer los mecanismos y los órganos de esta coalición.

De esta manera, se establece un “órgano consultivo” y lo van a instaurar los miembros que lo componen, un número menor a aquellos adscritos a la Organización de Estados Americanos (OEA).

Una vez constituido, ellos dirán si consideran que el Tratado es aplicable para Venezuela, además, luego deben agotarse todas las medidas diplomáticas. Conjuntamente, existe un segundo escalón y es el embargo económico, así como otras medidas diferentes a las militares.

Para los efectos de este Tratado, las medidas que el Órgano de Consulta acuerde comprenderán una o más de las siguientes: el retiro de los jefes de misión; la ruptura de las relaciones diplomáticas; la ruptura de las relaciones consulares; la interrupción parcial o total de las relaciones económicas, o de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, telefónicas, radiotelefónicas o radiotelegráficas, y el empleo de la fuerza armada.” ─Artículo 8 del TIAR

En cuanto a un embargo, pese a que algunos países no representan un aliado de peso económico significativo para Venezuela, hay funcionarios públicos del país caribeño que poseen bienes en algunas naciones miembros ─por ejemplo─  Panamá, donde hay activos importantes vinculados al régimen de Maduro que podrían estar sujetos a este tipo de medidas.

Daniels también afirma que podrían establecerse medidas por escala; comenzar con algunas sanciones más sencillas (como la prohibición de la entrada o la expulsión de familiares de funcionarios) y luego ir subiendo de nivel, por eso, el TIAR no implica necesariamente el uso de la fuerza.

“Si los países del TIAR establecen este tipo de medidas va a tener una repercusión en el derecho internacional muy importante, porque habrá quien podría considerar, que ─a partir de ese entonces─ las medidas de Estados Unidos dejarían de ser sanciones unilaterales”, recalca el abogado.

Y concluye: “Hay que seguir varios pasos hasta el último escalón, que es el uso de la fuerza, que yo no lo veo como interés de ninguno de los miembros del Tratado, al menos por ahora”.

Sobre el despliegue militar en la frontera

En relación con el despliegue militar venezolano en la frontera con Colombia, Govea opina que un Estado puede desplegar sus fuerzas militares y capacidad defensiva en sus límites ante hechos considerados graves de penetración en su territorio.

Ahora, precisa que este no es el caso específico con Colombia. “No se justifica tal despliegue de fuerzas militares venezolanas en la frontera occidental. Esa es una medida preventiva exagerada y sin ningún basamento, ya que Venezuela lo que debió hacer fue asegurar a la comunidad internacional que tales grupos armados, ELN y FARC, no están en nuestro territorio y mucho menos protegidos por el gobierno de Maduro. Al mismo tiempo de realizar un peinado de la frontera”, manifestó.

Los objetivos principales de las maniobras militares venezolanas es presumir de la preparación, operatividad y disposición de las FANB, dadas las tantas críticas de la carencia de esos tres elementos. Además de reafirmar que no hay descontento en sus filas, sino más bien, total apoyo” ─ Jorge Govea Cabrera, docente, abogado y licenciado en Ciencias Políticas

Por último, insiste en que estas medidas afectan a los migrantes venezolanos, “porque ese estado de tensión militar en la frontera obstaculiza su tránsito (…)”, y advierte: “Si el conflicto escala, se tendría que cerrar la frontera”.

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Foto: AFP

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Reportero de Papagayo News

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