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Opinión | La ruta final de Maduro en Venezuela comienza por la desobediencia civil

Juramentación de Juan Guaidó - 23 de enero de 2019. Foto: Agencias
Pedro D. Túa
Escrito por Pedro D. Túa

Conversación exclusiva con el magistrado Ramsis Ghazzaoui.

En la noche plena de incertidumbres de este 23 de enero, una conversación con el magistrado del TSJ en el exilio (designado por la Asamblea Nacional de Venezuela), el Dr. Ramsis Ghazzaoui, vicepresidente de la sala político-administrativa de este órgano, da pie para asentar las creencias sobre algunos acontecimientos políticos y jurídicos en Venezuela luego de que Juan Guaidó se proclamara como presidente interino del país.

Como muchos venezolanos, la pregunta que tenía más a la mano para él era: ¿Qué significa el reconocimiento a Juan Guaidó como Presidente interino de Venezuela, por parte de importantes democracias occidentales?

Para sus impresiones, este nombramiento trae como consecuencia “la declaratoria internacional de que Maduro es un usurpador”. Asegura que, ahora que Guaidó asume constitucionalmente todas las funciones del Ejecutivo, lo más importante es que ahora es el jefe del Estado, jefe del Ejecutivo Nacional en Venezuela, y muy importante: es el nuevo Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Nacionales; por tanto todos los funcionarios civiles y militares le deben obediencia”.

Y, mencionando, precisamente, a las FFAA, caemos en el capítulo sobre lo que les ofrece Guaidó a sus integrantes para apostarle a la gesta que él encabeza para la restitución de la democracia en Venezuela.

“Al mismo tiempo, esa transición que conlleva la asunción o la juramentación de Guaidó hoy (23E) ante el pueblo es una muestra de que él y la Asamblea Nacional, como poder legítimo, tienen el respaldo del pueblo y la legitimidad de origen para marcar la ruta hacia la democracia y celebrar elecciones lo más pronto posible, materializando la transición de la cual se ha hablado tantas veces en los cabildos y asambleas, junto con la Ley de Amnistía y la justicia transicional“.

Sin embargo, en este punto, pregunto… ¿cómo hacer para que los miembros de la Fuerza Armada y la ciudadanía asuma ese hecho como algo real y tangible?

“La ruta constitucional pasa, precisamente, por el respeto a la Constitución. Esa ruta está marcada por el artículo 333 y 350, y por tanto los ciudadanos y funcionarios civiles y militares deben acatar ese mandato y respaldar al presidente Guaidó, exigiendo en la calle el cese de la usurpación; apoyando a su Asamblea Nacional y a las instituciones legítimas como el TSJ legítimo y la Fiscal General Luisa Ortega Díaz“.

Vicepresidente de la sala político-administrativo del TSJ en el exilio Ramsis Ghazzaoui

Esta noche, y probablemente muchas por venir, el oscurantismo nos somete. El no saber qué está ocurriendo y, peor aún, qué vendrá en adelante me impulsa a solicitarle a este funcionario legítimo del Poder Judicial venezolano un pronóstico y un aliento que nos sea favorable para sobrellevar las horas.

Sensibilizado con ello, el magistrado me expresa: “El pueblo venezolano debe apoyar todas las decisiones y acciones de gobierno que el nuevo presidente emprenda, como, por ejemplo, el nombramiento de embajadores, de funcionarios y de personeros del gobierno, la aprobación del ingreso de ayuda humanitaria, y en general todas sus decisiones, porque él es el presidente legítimo, el presidente encargado de una transición que se está dando poco a poco, y que pasa por una justicia transicional, para luego emprender una serie de cambios estructurales en los órganos del Estado, y así, finalmente, conllevar una solución electoral. Pero esto no es de un día para otro, hay que apoyar al presidente Guaidó en sus acciones y mantener al pueblo en la calle.

(…) Para ello, la desobediencia civil es muy importante, porque no solamente es apoyar a Guaidó, hay que desconocer las acciones del usurpador, desconocer toda actuación que emane de él. Eso no significa anarquía, sino desconocimiento. La desobediencia es, precisamente, actuaciones que tengan como efecto el no reconocimiento de la autoridad ilegítima, en este caso del señor Maduro, y todo lo que conlleva su régimen”.

Esta conversación termina con la idea de la sinergia, de la comunión, de la unificación de criterios y de acciones como la gran protagonista de lo que pueda suceder en adelante, luego de este hecho histórico:

“Fíjate que, enseguida que Maduro rompe relaciones con Estados Unidos y expulsa a los diplomáticos y embajadores anunciando que les da 72 horas para abandonar el país, el presidente Guaidó informa, a través de un comunicado, lo contrario a todo el cuerpo diplomático. El pueblo debe hacer lo mismo: toda orden que emana de un poder usurpado, es decir de Maduro, no debe ser cumplida, porque aquí se acatan son las decisiones y actuaciones de gobierno del presidente legítimo Juan Gerardo Guaidó”.

 

 

Sobre el autor

Pedro D. Túa

Pedro D. Túa

ADS - Abogado
Columnista Freelance
Premio "Pulso y Alma de la Crónica en Venezuela" 2011 (Fundación Bigott)
perdrodomingotua@gmail.com

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