La ONG Refugees International (RI) advirtió hoy que el recibimiento que los migrantes venezolanos han tenido en Ecuador ha sido “inconsistente” con sus propias leyes y de que, a pesar de sus avanzada legislación, en la práctica “algunas políticas” de su gobierno les impiden “acceder a sus derechos”.

Así lo asegura la ONG con sede en EE. UU. en un informe de 22 páginas en el que pone de manifiesto la difícil situación de muchos de los más de 221.000 venezolanos que se han radicado en el país andino, de los 1,2 millones que han pasado por él desde 2015.

“La llegada de tantos en un corto período de tiempo ha puesto al límite la capacidad institucional de Ecuador“, señala un documento titulado “Una frágil bienvenida: la respuesta de Ecuador a la llegada de migrantes y refugiados venezolanos”.

Tras una investigación en el terreno durante el pasado mes de marzo, la ONG indica que la situación de los venezolanos en Ecuador ha llegado “a un momento crítico” y que “muchos no tienen acceso a servicios sociales, incluidos los de salud, educación, vivienda o sustento”.

Y atribuye la falta de respuesta por parte de las autoridades ecuatorianas, por un lado, a la falta de recursos para lidiar con el problema y, por el otro, a una serie de cambios que “parecen tener motivaciones políticas” y fueron producto de “incrementos en las llegadas, cambios de tendencia en la opinión pública o incluso brotes de xenofobia“.

Unas modificaciones que afectaron a la “credibilidad como líder regional” en materia migratoria de Ecuador, que alberga a la mayor cantidad de refugiados en América Latina, la gran mayoría de ellos, unos 60.000, colombianos.

“Como resultado, la ONU recientemente advirtió de que a pesar de su marco legal, el acceso a la regularización es actualmente uno de los principales retos de los venezolanos en Ecuador“, subraya el informe.

Los investigadores de RI se reunieron en Ecuador con venezolanos desplazados, representantes de ONG locales e internacionales, y grupos de la sociedad civil, así como con funcionarios de agencias de la ONU y de los gobiernos de Ecuador y EE. UU.

Según los datos de la organización, que coinciden con los ecuatorianos, unos 221.000 refugiados y migrantes venezolanos se han quedado en Ecuador, de los que unos 98.000 tenían regularizado su estatus a diciembre de 2018.