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La violencia contra la mujer; una problemática que se responde con unidad, constancia y valentía

Mary Cruz Finol
Escrito por Mary Cruz Finol

No estamos completamente bien, pero se está trabajando para cambiar esa realidad. Esa es una de las tantas reflexiones que deja el foro “La violencia contra la mujer en Venezuela: desafíos y propuestas” en su primera jornada —25 de noviembre—, organizada por el la ONG feminista Mulier y la Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez), con el apoyo de Landscapes of Hope. 

 

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¡Así transcurrió el primer día del foro “La violencia contra la Mujer en Venezuela: Desafíos y propuestas”! 👧👩👵 _ Hablamos de empoderamiento de las mujeres en Latinoamérica de la mano de @asuntosdelsur 🌺; y sensibilizar sobre la situación de explotación sexual que viven las comunidades indígenas en el Arco Minero del Orinoco⛏️, fue posible con la intervención de @plataformacontraelamo _ Nuestra invitada especial @lindaloaizaoficial compartió los detalles sobre su proceso judicial⚖️, durante el cual se convirtió en la primera venezolana víctima de violencia de género en conseguir una sentencia contra el Estado venezolano, luego de su omisión ante actos de esclavitud sexual y tortura. _ Además, conocimos los riesgos de la movilidad en mujeres junto a @unfpa_venezuela 🙋‍♀️🙋‍♂️. Gracias al trabajo de @cotejoinfo conocimos cifras sobre la violencia de género en Venezuela📢 y su incidencia en territorio zuliano, en donde se han registrado 70 asesinatos por actos violentos contra mujeres en lo que va de año. _ El grupo literario Bitácora de Fuego @bitacoradefuego, nos erizó la piel con su canto “Remamos”🤝❤️ y nos conmovió con su poesía cargada de protesta contra la violencia machista y llena de empoderamiento femenino👩‍👧

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“Los tipos de violencia contra la mujer en Venezuela”

La actividad comenzó con Orielba Bohórquez, profesora de la Universidad Rafael Urdaneta (URU), quien categorizó en violencia física, psicológica, sexual y patrimonial y económica como las agresiones hacia las mujeres. Destacó la relevancia de la última categoría, pues si bien la tres primeras son las más comunes y denunciadas, la patrimonial y económica se refiere a las pertenencias, posesión de bienes y, sobre todo, retención de documentos personales, una violencia que sí ocurre y más en medio de fenómenos migratorios como el que se vive en Venezuela.

¿Realmente contamos con mecanismos de protección?

Las mujeres alrededor del mundo cuentan con instrumentos  internacionales a los cuales pueden acudir en caso de haber sufrido algún violentamiento de sus derechos. Entre ellos, la Ley internacional de derechos humanos prohíbe estrictamente la violencia de género, mecanismo respaldado por la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (DEVAW) y la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW).

A su vez, están las legislaciones e instancias gubernamentales, como el Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género y el Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer).

Orielba Bohórquez, profesora de URU. Foto: Mary Finol

las leyes venezolanas,en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, las cual fue promulgada en marzo de 2007 con el objetivo de proteger a las ciudadanas venezolanas de cualquier acto que atente contra su integridad y contempla 19 tipos delictivos.

Dichos delitos son: violencia física, violencia psicológica, amenaza, violencia sexual, acto carnal con víctima especialmente vulnerable, actos lascivos, acoso sexual, tráfico ilícito de mujeres, niñas, niños o adolescentes, trata de mujeres, niñas y adolescentes, violencia por acoso u hostigamiento, prostitución forzada, esclavitud sexual, ofensa pública por razones de género, violencia institucional, violencia obstétrica, esterilización forzada, violencia laboral, violencia patrimonial y económica e impunidad.

Por consiguiente, la académica resuelve la siguiente reflexión: “Entonces, el problema no es legal, protegidas estamos. Porque más allá del deber del Estado y de los organismos, la responsabilidad recae en la familia… porque somos nosotras mismas las que desdibujamos la esencia de nuestras hijas“. Esto a propósito de las conductas culturales donde se “castra la emocionalidad de los varones” al prohibirles llorar y se “incentiva el perreo en las jóvenes”.

Sisa, mujeres activando

De la voz y cuerpo de Georgia Rothe, abogada y activista de Asuntos del Sur , se dio el espacio para el análisis del feminismo como uno de los movimientos sociales que más ha crecido en los últimos 10 años, en especial en Argentina, ascenso que, a juicio de la jurista, se debe principalmente a tres puntos claves dentro de la estrategia implementada.

En el camino no solo por el reconocimiento, sino también por el reclamo de los derechos de la mujer tanto en el espectro político como el social, la adhesión del artículo determinado del femenino en plurallas—ha conducido hacia una respuesta positiva para la lucha por la igualdad de género.

Ya el discurso ni los nombres de dependencias o ministerios debían usar el género neutro. Atrás debía quedar el siempre promulgado “derechos humanos de los hombres”, y ahora imponerse “de los hombres y las mujeres”. De esta manera, se aludía a la dignidad del valor humano con el apoyo del lenguaje como medio visibilizador. 

Georgia Rothe, abogada y activista de la ONG Asuntos del Sur.
Foto: Mary Finol

La segunda estrategia clave en la lucha feminista sería la interseccionalidad, puesto que el debate no era dirigido por las acostumbradas mujeres blancas de clase media, ahora también estaban las mujeres indígenas, las afrodescendientes, aquellos sectores que sufrían aún más abusos y omisiones en su entorno.

Las mujeres que hablaban de feminismo eran elitistas, y eso también invisibilizaba la lucha por el reconocimiento de los derechos de las mujeres”, rescata Rothe.

Y por último, la estrategia que más funcionó según la abogado venezolana radicada en suelo bonaerense, la intergeneracionalidad. Las manifestaciones por una sociedad equitativa sin distinción de género, por el derecho a un aborto seguro, por la igualdad salarial, ahora contaban con una representación heterogénea donde los filos generacionales se rozaron e imprimieron más fuerza a las exigencias. Adolescentes, adultas jóvenes, señoras, ancianas estaban unidades en una misma lucha.

No fue sencilla ni tradicional, fue una estrategia disruptiva… fue el reconocimiento de derechos más una incidencia territorial, pues así como Marcía Santacruz dijo que el cuerpo de la mujer es arena política, entonces mi cuerpo es territorio de manifestación”.

“Por el interés por el oro”

Los atropellos, aunque comúnmente vienen del hogar y los espacios de desarrollo interpersonal, también suelen ser propiciadas y hasta respaldadas por organismos gubernamentales. Esta ha sido la cruel realidad de cientos de mujeres indígenas en el estado Bolívar, quienes se han convertido en víctimas de las prácticas de extracción de minerales en el Arco Minero del Orinoco.

Andrea Pacheco, integrante de la Plataforma Contra el Arco Minero del Orinoco y quien presentó un documental sobre la situación en el AMO, abrió el debate sobre esta problemática ecológica y de derechos humanos en Venezuela.

Fue presentado el 24 de febrero de 2016 como la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco (AMO), un “proyecto” de Nicolás Maduro que pretendía venderse como una apuesta viable para la diversificación de la economía petrolera.

Ahora,111.843 kilómetros cuadrados son explotados para hallar bauxita, coltán, diamantes, oro, hierro, cobre, caolín y dolomita por parte de 150 compañías internacionales provenientes de 35 países distintos. Esta situación ha empujado fuera del lugar a las comunidades Inga, Mapoyo, Eñepá, Kariña, Arawak, Akawako. Baniva, Piaroa, Yekuana y Jivi, más de 50.000 indígenas.

Corto sobre la explotación de minerales en el AMO, realizado por la activista Andrea Pacheco.
Foto: Mary Finol

Más allá del crimen ambiental que supone una actividad comercial como la descrita anteriormente, donde no solo los humanos resienten las consecuencias sino también la gran biodiversidad que hace vida ahí y está protegida por decretos de reserva forestal, las mujeres del lugar se ven minimizadas y presionadas por hombres (mineros) armados que dan las órdenes, desplazamientos forzosos, trabajos esclavos, afecciones a la salud producto de la actividad minera, mortalidad materna y abusos sexuales —redes de trata de personas, a la cual se le ha denominado “cumutelos“—.

De hecho, en el informe Mujeres al Límite 2019, se denunció que niñas y adolescentes son víctimas de abuso sexual, explotación y prostitución por parte de grupos armados y funcionarios.

Riesgos de la movilidad en las mujeres

Las más de 4 millones de personas que han emigrado de Venezuela durante los últimos tres años —según datos de la ONU—, alertan sobre un desplazamiento humano que ha puesto a prueba la capacidad tanto de atención, como de prevención y apoyo a quienes se enfrentan a los obstáculos de los caminos fronterizos.

La UNFPA —Fondo de Población de las Naciones Unidas en españolrealizó el estudio “Respuestas a necesidades vitales en salud sexual y reproductiva y violencia basada en género en adolescentes y mujeres en cuatro estados fronterizos de Venezuela“, de noviembre de 2018 a junio de 2019, por medio del cual construyó un aproximado descriptivo sobre el perfil de las mujeres que van de tránsito desde Zulia, Táchira, Apure y Bolívar, y que además eran beneficiarias de los donativos de ONG e instituciones sociales —Cruz Roja, HIAS, Azul Positivo, entre otros—.

Anicarmen Chirinos, representante de UNFPA.
Foto: Mary Finol

A través de la entrega de kits de higiene femenina —toallas sanitarias, jabones, ropa interior, cepillos de dientes y crema dental—, los voluntarios pudieron establecer contacto directo con estas mujeres, quienes manifestaron sus experiencias sobre las implicaciones de realizar trayectos hacia países vecinos.

Entre los datos recabados resaltó que el 16 % de las mujeres que viajan a naciones fronterizas son indígenas. Un 2 % tiene algún tipo de discapacidad, mientras que el 39 % tienen edades entre los 20 y los 29 años. Asimismo, nueve de cada 10 mujeres entrevistas ha completado por lo menos la educación primaria. En contraste, un 15 % de ellas son universitarias.

El comercio como forma de vida

Anicarmen Chirinos, vocera del UNFPA en Venezuela, destacó que aunque la investigación arrojó que el 36 % de las mujeres encuestadas se consideraban a sí mismas como amas de casas, ellas reconocían que viajaban a la frontera para comprar mercancía, acto que las volvía comerciantes automáticamente, pese a que no se identificaron como tal. En la misma línea, el 32 % trabaja por cuenta propia y el 14 % es empleada asalariada, contó Chirinos.

Asimismo, un 73 % de las mujeres que trabajan de forma independiente reconocieron estar inmersas en la dinámica del paso fronterizo. Entretanto, el 23 % de las beneficiarias con el kit de higiene provenían del estado Bolívar, seguido por el Zulia (20 %), Táchira y Apure con 14 % respectivamente. 

Las mujeres migrantes venezolanos, más expuestas que nunca

La emigración y el desplazamiento interno, independientemente del género, supone enfrentarse a dificultades en algún momento del trayecto. No obstante, viajar sin compañía hacia otro país intensifica mucho más el manto de vulnerabilidad que rodea a las mujeres en situaciones de conflictos o crisis humanitarias.

La investigación develó que el 42 % de las mujeres venezolanos viajan solas porque “las molestan menos los efectivos de seguridad”, es decir, no las requisan ni extorsionan como a los varones. Chirinos explicó que levantar un poco la falda o bajar la blusa facilita el trabajo de estas mujeres que cruzan las fronteras para comprar productos para vender y así dar sustento económico al hogar, ignorando que esto modus las expone aún más al abuso, la trata o el secuestro.

El 91 % de las mujeres entrevistadas indicó que tenía razones económicas para incurrir en la movilidad. A su vez, un 8 % expuso que pretendía enviar dinero a su familia en Venezuela y un 2 % buscaba la reunificación familiar.

Los destino de mayor afluencia son Arauca con 14 %, Cúcuta con 13 %, Maicao con 8 % (Colombia), y Pacaraima (Brasil) con 10 %.

Señaló que las mujeres venezolanos que se movilizan hacia el norte (La Guajira) manifestaron que su mayor temor es ser violadas. Mientras que las que se dirigen hacia el eje Panamericano tiene miedo a ser víctima de reclutamiento por parte de los grupos guerrilleros. Y por último, las que salen a través del sur del lago de Maracaibo, se preocupan por ser capturadas para el tráfico de órganos.

Este panorama expone un escenario actual que bien podría llamarse la “feminización de la migración“, dentro del cual impera un discurso de alertas sobre situaciones de violencia, xenofobia y exploración de venezolanos en el exterior. Por consiguiente, desde el UNFPA y demás movimientos voluntarios, se hace un llamado a mejorar la capacidad de promoción para el autocuidado dirigida a mujeres que las aleje de condiciones de riesgo.

Remamos

Lejos de las cifras, las estadísticas, las proclamaciones oficiales y la documentación de vejaciones contra la mujer, el grupo literario Bitácora de Fuego entonó una serie de poemas entrelazados, interpretados con pasional dramaturgía, sobre los pesares que desde los ojos, los oidos, las manos, costillas, desde el cuerpo fémino se sufren en la sociedad.

Tras una canción a dueto de integrantes del colectivo, la poetisa Emérita Mercado (Manona) dio inicio a los poemas que removieron las emociones en el público asistente.

Recital del grupo literario Bitácora de Fuego.
Foto: Mary Finol

Recital del grupo literario Bitácora de Fuego.
Foto: Mary Finol

Cifras contra la violencia de género en Venezuela

Cotejo.info, una iniciativa profesional de periodistas, comprende una plataforma de comunicación digital creada por la Asociación Civil Medianálisis, abocada a la recolección, registro y seguimiento de información del debate público en Venezuela, a partir de trabajos de investigación y precisión.

César Heredia, comunicador social quien asistió en representación de la ventana comunicacional, tuvo la deshonrosa tarea de exponer las cifras sobre las venezolanas asesinadas en el país. Dichos actos son categorizados por Cotejo.info de la siguiente manera: violencia de género, violencia familiar, robo, secuestro, tiroteo, bala perdida, venganza, riña, desconocido, arrollamiento, ajusticiamiento, linchamiento. 

La variedad de formas de asesinato va a la par con los número anuales que las acompaña. Solo en 2019 se registraron 348 feminicidios en Venezuela, concentrándose el mayor número en el estado Zulia (61) —22 en el municipio Maracaibo—, Área Metropolitana de Caracas (58) y Aragua (30).

César Heredia, comunicador social y redactor de Cotejo.info.
Foto: Mary Finol

Según lo documentado por la ONG, los asesinatos contra mujeres incrementaron en suelo petrolero, pues de enero a octubre de 2018 fueron 52 muertes, mientras que los 61 asesinatos fueron documentados hasta el pasado 18 de noviembre, por lo que se teme que la cifra pueda aumentar para finales del año.

El móvil de los femicidios de 2019 fueron los siguientes:

  • Venganza: 15 casos (24,59 %).
  • Violencia de género: 12 casos (19,67 %).
  • Robo: siete casos (11,48 %).
  • Violencia familiar: seis casos (9,84 %).
  • Bala perdida: dos casos (3,28 %).
  • Secuestro, riña y tiroteo: un caso de cada uno (1,64 % c/u).
  • Arrollamiento: siete casos (11,48 %).
  • Desconocido: nueve casos (14,75 %).

Asimismo, en 22,13 % de los asesinatos a mujeres en Venezuela se desconoce el motivo. Esto, en palabras de Heredia, puede significar tres cosas: los organismos de seguridad no esclarecen el caso, los organismos de seguridad esclarecen el caso, pero no lo dan a conocer, o que los organismos de seguridad esclarecen el caso, pero los periodistas adscritos a los distintos medios de comunicación no reciben esa información o no le dan seguimiento a los casos.

Venezolanas globales

Desde Ciudad de México, María Corina Muskus, cofundadora de Venezolanas globales, invita a sus paisanas a acercarse a la primera plataforma virtual que une a las venezolanas migrantes para hilar redes de apoyo. 

Entre sus iniciativas por demostrar que las venezolanas son más que una corona de Miss, VG ha organizado más de 40 encuentros en 14 ciudades distintas con el propósito de ofrecer herramientas y prestar guía a las migrantes para su adecuada integración en el nuevo país que residen.

Sus ejes de acción van desde el asesoramiento en networking, una opción actual y viable para encontrar sustento económico, talleres de emprendimientos, feminismo, salud sexual. También consejos sobre adaptación cultural y trabajos de reconexión, un apartado dedicado para aquellas criollas que dejaron Venezuela hace más de 10 años y desean conocer la realidad contextual de su patria.

Dada la naturaleza de esta alianza, Venezuela globales se preocupa por ofrecer información sobre trámites migratorios, cómo efectuar donativos al país.

El tímido reconocimiento de un problema público

Entre colores vivos e ilustraciones amigables, Mulier hace un llamado a su campaña #LibresySeguras, una iniciativa de prevención de la trata de mujere y niñas venezolanas en contextos migratorio, una arista que se ha sumado a la larga lista de padecimientos de la sociedad.

En síntesis, lo que se busca es que la mujer venezolana que decida dejar su país, lo haga bajo las condiciones más seguras posibles, y ello ocurre cuando impera la información certera y oportunidad, el respaldo del Estado y una fuerte red de apoyo intra y extrafamiliar.

Los medios de comunicación destaca a mujeres víctimas de trata dentro de Venezuela, en especial en la Guajira y, como lo denunciara Pacheco, en el Arco Minero del Orinoco. Empero, a estas mujeres se les ha sometido en otros países, y no solo a la explotación sexual, pues no es la única forma de explotación que existe. También pueden ser obligadas a trabajar en exceso, ser esclavas, doblegarse a un matrimonio servil, al tráfico y venta ilegal de órganos, e incluso a practicar la mendicidad.

Alrededor de 355 mujeres venezolanas fueron rescatadas de redes de trata de personas solo en 2018. En cuanto a los operativos de rescate de este tipo de vejaciones, Perú lleva la delantera con cinco, seguida de Colombia (4), España (4), Panamá (2), Ecuador (2), República Dominicana (2), México, Austria y Guyana con una cada uno.

Entre las 90 personas apresadas por estos crímenes, 13 de ellas son de nacionalidad venezolana.

Por desgracia, de enero a octubre de 2019 la cifra subió. De acuerdo con lo reportado por medios y fuentes oficiales, 392 mujeres tricolor han sido rescatadas de redes de trata. Nuevamente, la nación inca sobresale con ocho rescates, con la novedad de que el Estado venezolano se ha sumado a los operativos, con seis concretados. Les sigue España (4), República Dominicana (4), Panamá (4), México (2), Trinidad y Tobago (2). Mientras que Islas Vírgenes (EE. UU.), Colombia, Chile y Ecuador con una cada uno.

Nuevamente, de las 134 personas detenidas por estos casos, 44 de ellas eran connacionales. 

Tal escenario da pie a la creación un Grupo de trabajo sobre la Esclavitud Moderna en Venezuela promovido por la embajada de Reino Unido. Seguidamente, el fiscal general del Ministerio Público adscrito al régimen chavista, dictó la resolución n° 1679 publicada en la Gaceta Oficial n°41733 del pasado 8 de octubre, por medio de la cual se instaura la Fiscalía 95 Nacional Especializada en el Delito de Trata de Mujeres.

Dicha acción representa el reconocimiento sobre una crítica problemática que demanda por respuestas prioritarias. Además, implica un acto en consonancia con la respuesta humanitario de las agencias de la ONU en Venezuela.

Mi Oficina ha seguido documentando casos de personas migrantes víctimas de trata, particularmente mujeres, niñas y niños, con fines de explotación sexual, laboral y de reclutamiento para actividades ilícitas por parte del crimen organizado y de otros grupos armados”, señaló la alta comisionada de las Naciones Unidas Michelle Bachelet en una actualización oral sobre la situación de derechos humanos en Venezuela, donde informó sobre la trata de migrantes y desapariciones forzadas que sufren los venezolanos en las rutas de migración.

¿Cómo actúan las redes de trata?

Este tipo de delito se apoya en el engaño como principal “gancho” para acercarse a las mujeres y establecer confianza. Esto puede presentarse en un romance o una oportunidad laboral de atractivas recompensas.

  1. Bajo el engaño de un nuevo amor, las redes de trata de personas usan a varones para conquistar a las adolescentes y mujeres, enamorándolas y conveciéndolas de dejar a su familia, comunidad o país para que pierdan sus redes de soporte y seguridad.
  2. Las ofertas de trabajo falsas son uno de los métodos de contacto más usados. Usan a otras mujeres para captar a nuevas víctimas porque generan más confianza, a través de las redes sociales y amistades en común, se plantean oportunidades de trabajo con muchos beneficios y condiciones que resultan ser una mentira.

Mulier resalta que las jóvenes en contextos vulnerables, pobreza familias desarticuladas y con necesidades afectivas corren mayor peligro de ser captadas por las redes de trata.

La impunidad también es violencia

Ayer, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, se cumplió un año y nueve días de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que exige al Estado venezolano una indemnización para Linda Loaiza López Soto por los hechos de tortura y violencia sexual sufridos durante cuatro meses en el 2001. 

Sin embargo, la impunidad se mantiene, al igual que la lucha, un acto de valentía que Loaiza ha llevado desde entonces, acudiendo hasta mecanismos internacionales para hacer justicia en su caso personal. Y la cual, significó el primer caso en materia de tortura y violencia contra la mujer producido por un particular que llega a instancias como la CIDH.

Pese a la omisión reinante, Loaiza López asegura que seguirá haciendo activismo sobre los derechos humanos.

La respuesta silente del Estado frente a la condena de la cual ha sido objeto, muestra que, el actual Gobierno, autodenominado feminista, se comporta con una realidad que lo esmient muy contundentemente en su negación y omisión frente a su responsabilidad por la violación de los derechos humanos de las mujeres desde su gestación hasta su vejez”, sentencia la activista.

También acusa que el Estado no muestra la más mínima intención y voluntad en generar verdaderas y efectivas políticas públicas para prevenir esta violencia y sancionar a los responsables: “Esto solo alimenta el clima de impunidad desbordada y la revictimización de las mujeres víctimas que acuden al sistema judicial“.

Sumado a ello, Linda se permitió resaltar que conocía casos de mujeres que habían abandonado el país al no obtener respuestas favorables sobre sus debidos procesos judiciales. 

El incumplimiento del debido proceso, las amenazas, vicios y demás actos que atenten contra la aplicación de justicia, no solo contribuye a la creación de una sociedad insegura para las niñas, adolescentes y mujeres, sino que también proporciona una clase de amparo para aquellas personas que violan los derechos humanos, pues no temen a las represalias.

La lucha constante

Las circunstancias y contextos que atentan contra el pleno cumplimiento de los derechos humanos de las mujeres varía de acuerdo con las características culturales y las problemáticas socioeconómicas de cada nación.

Hoy Venezuela no solo ve como cada día más y más venezolanas toman decisiones —a veces arriesgadas y sin medir los peligros— empujadas por la crisis que dificulta el desarrollo normal en el país, un lugar castigado por la decadencia de los servicios públicas, la hiperinflación, la corrupción y persecución política, y la escasez de alimentos y medicamentos.

Aún así, el cerco que poco a poco han ido levantando las distintas y diversas sociedades y movimientos civiles componen un muro de protección y un acierto hacia un futuro menos excluyente y más justo para las mujeres tanto de Venezuela como del mundo.

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Sobre el autor

Mary Cruz Finol

Mary Cruz Finol

Comunicadora Social egresada de la Universidad del Zulia. Estudiante de Lingüística y Enseñanza del lenguaje. Amante de las artes en todas sus presentaciones.

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