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Ingeniero venezolano presenta proyecto de energías renovables para el Hospital Universitario de Maracaibo

La propuesta se presentó en el auditorio del hospital, el viernes 10 de enero. Foto: Cortesía

Instalar un sistema de generación eléctrica con energía solar fotovoltaica en el Servicio Autónomo Hospital Universitario de Maracaibo (Sahum) permitiría al Gobierno venezolano ahorrar 425 mil dólares anuales en compra de diésel para la generación termoeléctrica que provee de electricidad al recinto.

Desde 2010, en diferentes años y por diferentes lapsos de tiempo, el Zulia ha sido el estado venezolano que más ha sufrido cortes de energía como consecuencia de un fatigado Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Aún en enero de 2020 los racionamientos eléctricos no cesan.

El Sahum es un hospital de administración nacional. Pertenece al Ministerio de Salud de Venezuela. El año pasado fue uno de los que sufrió reiterados cortes de energía. Y para su generación eléctrica requiere alrededor de 500 mil litros de combustible diésel al año. Cada litro de gasoil cuesta 0,85 dólares por litro en el mercado internacional. Por esto la alta inversión anual solo en electricidad.

Ubicar paneles solares en el techado de las dos áreas que forman el centro de salud representaría una inversión recuperable en uno o dos años y la tranquilidad de no sufrir un blackout que ponga en riesgo a sus pacientes.

Así lo propone el ingeniero electricista venezolano Alejandro López González, doctor en Sostenibilidad por la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC) en España; quien además cuenta con posgrados en generación eléctrica.

López presentó esta iniciativa, este viernes 10 de enero, a las 10:00 de la mañana, en el auditorio del Sahum con la charla “Crisis energética, cambio climático y su impacto sanitario en Venezuela: Caso Hospital Universitario de Maracaibo”.

Posibilidades viables, económicas y de un plazo de tiempo aceptable en Venezuela son la energía solar y eólica”, explica.

Previamente, el doctor Mervin Urbina, director del Sahum, firmó el planteamiento como recibido.

Ha dicho que manifestará esta propuesta a nivel superior para avanzar en la electrificación”, indica López.

Médicos y trabajadores del Sahum estuvieron presentes en la charla de este viernes sobre la viabilidad de instalar generación de energía solar fotovoltaica. Foto: Cortesía

Económicamente factible

En el mercado internacional, el costo del sistema fotovoltaico de las dimensiones que el Sahum necesita sería, según López, de unos 370 a 500 mil dólares.

A pesar de la crisis económica que enfrenta Venezuela, actualmente invierte 425 mil dólares en la compra de combustible diésel cada año. Si los paneles se fabrican en el país, el costo sería mucho menor. Además, en el primer año luego de instalado el sistema de generación de energía solar el Gobierno nacional recuperaría la inversión al no gastar más en diésel.

En Venezuela podrían fabricarse en la Unidad de Energía Renovable Venezuela (UNERVEN), filial de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), que ya ha producido estos equipos anteriormente.

Venezuela vivió más de cinco apagones totales el año pasado. Pero regiones como Táchira y Zulia aún sufren racionamientos diarios de mínimo cuatro horas. Las interrupciones en el servicio eléctrico no solo no permiten paliar las olas de calor características de Maracaibo, sino que, en su punto más crítico, registrado entre febrero y mayo de 2019, afectó a pacientes de diálisis, cardíacos, niños y adultos mayores.

La generación de energía solar y eólica en Venezuela es una iniciativa que no continuó. Hay parques de generación eólica que no alcanzaron su construcción total y hoy son artefactos en el olvido. Los más conocidos son el Parque eólico Paraguaná, que aportaría 100 MW, y el Parque eólico La Guajira, que aportaría 75 MW; ambos inconclusos.

En países como España y Alemania las energías renovables se implementan de forma exitosa, aun cuando su ubicación geográfica es menos privilegiada que la de Venezuela, que tiene mayor cantidad de horas de sol, mayor radiación y vientos más rápidos que esos países.

El mantenimiento de las placas solares fotovoltaicas es prácticamente cero porque no contiene partes móviles, ni requiere lubricación o refrigeración como los sistemas termoeléctricos. El sistema es confiable hasta en 20 o 25 años; mientras que las termoeléctricas requieren altos costos de mantenimiento y combustible”, detalla el profesor asociado en el Departamento de Energía Eléctrica de la UPC.

La propuesta

López laboró en el Ministerio de Energía Eléctrica de Venezuela hasta 2015. Por eso maneja el funcionamiento del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

El 13 de diciembre de 2019 visitó los espacios del Sahum para su estudio. Así, determinó dos áreas para la instalación de los equipos.

El área 1 cuenta con 1.900 metros cuadrados, donde se pueden instalar 1.900 paneles solares fotovoltaicos para una capacidad de 370,5 kWp. El área 2 tiene 1.800 metros cuadrados, donde se pueden instalar 1.800 paneles solares para otros 351 kWp.

En el Universitario, el tiempo máximo para la instalación de los paneles sería de un año (…) Nos permitiría cubrir un 70 % de la energía que demanda el hospital. El otro 30 % con las plantas termoeléctricas. Lo que haríamos es reducir el consumo de gasoil a un mínimo de un 10 %. Además de la crisis eléctrica, tenemos una crisis de combustible. La crisis eléctrica se seguirá agravando”.

De las cuatro plantas termoeléctricas del Sahum, instaladas en convenios China-Venezuela, opera solo una, que justamente aporta un 70 % de la demanda del hospital. Por esto, el proyecto de generación de energía solar contempla cubrir, mínimo, ese 70 %, que se verá fortalecido, en principio, con la termoeléctrica operante.

El tipo de paneles solares propuestos son de fabricación nacional MSF-195 de UNERVEN (Pdvsa industrial). Así, la inversión de unos 370 mil dólares se reduciría considerablemente.

 

 

Un proyecto similar o antecedente se puso en marcha en agosto de 2018 en el Hospital Nuestra Señora de Coromoto, también en Maracaibo. No obstante, no se terminó de ejecutar.

Para un proyecto exitoso se ameritarían talleres de capacitación. La ventaja del Sahum es que cuenta con personal técnico al que puede prepararse en manejo de paneles solares con algunos cursos, de acuerdo con el experto.

Uno de los beneficios del uso de renovables es la disminución de la emisión de gases de efecto invernadero. De esta forma, de comenzar a migrar de forma progresiva hacia energías limpias en Venezuela, el país cumpliría con su contribución al cambio climático.

Respaldo termoeléctrico

Mientras se finaliza la instalación del sistema de generación de energía solar, y aún al concluirla, los generadores termoeléctricos del Sahum quedarían disponibles ante cualquier eventualidad, pero ahora con una menor carga y, por ende, mejor capacidad de respuesta.

Las áreas de generación de respaldo termoeléctrico serían dos. La primera, con una capacidad de 1.500 kW en condición n-1 (un generador operando y otro en stand-by). La segunda, con una capacidad de 1.000 kW también en condición n-1.

Oportunidad de liderazgo

En 1967, el Sahum se convirtió en el primer hospital venezolano en realizar un trasplante de riñón y en uno de los primeros hospitales universitarios del país.

De implementarse el proyecto de energías renovables, podría ser el primer hospital venezolano con autogeneración sostenible, en cuidado del medioambiente y de la salud pública.

Venezuela es uno de los países firmantes y comprometidos con el cambio climático. Además, a nivel internacional ya se habla sobre aplicar, en un futuro cercano, multas a los países que emitan más gases de efecto invernadero. Por esto, incluso China está migrando progresivamente a las renovables.

Actualmente, Venezuela depende de la generación hidroeléctrica del Embalse de Guri. Este es otro ejemplo de energía limpia, que en su momento hizo pionero al país, pero que ya no puede abastecerlo por completo.

Además posee un sistema integrado de generación termoeléctrica, pero que demanda mayor inversión y constante mantenimiento; mientras que el mantenimiento de los sistemas renovables es menor y más económico.

El uso de termoeléctricas, peor aún el de carboeléctricas, solo afectaría más el medioambiente.

Es la oportunidad para comenzar a dar pasos hacia un sistema de energía más confiable, económico y amigable con el ambiente y los ciudadanos.

El ingeniero Alejandro López, doctor en Sostenibilidad por la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC), aclaró las dudas de los asistentes a la charla de este viernes. Foto: Cortesía.

Sobre el autor

María Victoria Rodríguez

María Victoria Rodríguez

Lic. en Comunicación Social, mención Desarrollo Social. Bilingüe. Profe de Géneros Periodísticos. Amo los temas sociales, el derecho internacional y la fotografía.

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