fbpx
Diáspora

Incluirán a 600.000 migrantes con permiso de permanencia al sistema de salud colombiano

Referencial
Redacción Papagayo
Escrito por Redacción Papagayo

El ministro de Salud de Colombia, Juan Pablo Uribe, confirmó en entrevista a Mañanas BLU la inclusión de 600.000 venezolanos con permiso especial de permanencia en el país al sistema de salud colombiano.

Queremos seguir con cerca de 600.0000 migrantes que tienen permisos especiales de permanencia, pero que no están en la seguridad social. Para esto tenemos que adecuar el marco normativo para que no tengan que pasar por todo el proceso que un colombiano asentado en nuestro país pasa con el Sisbén“, indicó Uribe a BLU Radio.

En palabras del funcionario, de lograr eso (la inclusión), “vamos a tener un poco más de la mitad de los migrantes que tiene el país con un mecanismo de protección social en salud eficiente”.

Uribe detalló al medio que se han enfocado en tres grandes dimensiones para tratar la crisis humanitaria de Venezuela en el país. Uno de ellos es en salud pública; la segunda, es el esfuerzo del hospital público de Colombia para atención a emergencias, y la tercera tiene que ver con el aseguramiento.

La salud en Colombia, mucho más que una campaña

La situación de la salud en suelo neogranadino vive momentos difíciles debido, en especial, a la deficiente atención de las Entidades promotoras de salud —conocidas como EPS— y la regular situación hospitalaria que se presenta en regiones apartadas, agravada con la llegada masiva de ciudadanos venezolanos con importantes necesidades sanitarias.

Bogotá no es ajena a esta realidad y requiere de medidas que le permitan responder eficientemente a cualquier tipo de requerimiento de la población, cubriendo a la totalidad de su población, generando, de paso, un mayor bienestar para todos.

Por eso, y vista la situación, desde la academia se hacen importantes sugerencias al respecto para que la nueva administración de la capital pueda mejorar las condiciones de las actividades relacionadas.

William H. Alfonso, profesor del programa de Gestión y Desarrollo Urbano de la Universidad del Rosario, manifiesta que es necesario depurar las bases del Sisbén y fortalecer el sistema público mediante la investigación y la venta de servicios, siendo un buen ejemplo de esto el IDIBIS y el Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta.

Hay que destacar que se han obtenido importantes beneficios en lo preventivo, permitiendo ahorrar muchos costos posteriores, tanto económicos como sociales”, dice Alfonso.

Y agrega: “Por otra parte, algunos indicadores muestran que existe déficit de camas hospitalarias para la ciudad, un problema que debe atenderse lo más pronto posible para mejorar la oportunidad de la atención y disminuir la congestión de los servicios de urgencias”.

Al respecto, la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá señala que, al 15 de julio pasado, la razón de camas en la ciudad de Bogotá era de 1,7 por cada mil habitantes.

En cuanto a los tipos de cama ofertados, el 45,5 % está dispuesto para atención de población adulta, el 12 para población pediátrica y el 42 % restante está distribuido en servicios de cuidados intensivos, intermedios, obstetricia, psiquiatría, entre otros”, asegura la entidad.

Asimismo, Alfonso dice que se requiere una pronta revisión del Plan de Intervenciones Colectivas de la actual administración para considerar, luego de evaluación, el fortalecimiento de los equipos extramurales en temas estratégicos como los ya mencionados y en el importante reto que conlleva la atención de la población migrante.

El reto de los estratos

Luis Alejandro Gómez, director de la Maestría en Salud Pública de la Universidad El Bosque, destaca que la cobertura de servicios de salud en Bogotá es buena, pero existen problemáticas que deben resolverse. Hay una distribución inadecuada de la oferta, por ejemplo, clínicas y hospitales, tanto públicos como privados, “concentrada en las localidades del norte de la ciudad, cuando la mayoría de la población vive en las localidades del sur”.

En estas zonas de la ciudad, advierte Gómez, el número de prestadores de servicios es menor, especialmente en la red privada que concentra la atención del régimen contributivo.

Es necesario recordar que cerca de un millón de personas en la ciudad están afiliadas al régimen subsidiado y que más de seis millones se encuentran en el contributivo. Como consecuencia, miles de individuos de estas localidades tan grandes deben desplazarse largas distancias para ir a sus citas médicas u odontológicas”, afirma este docente.

Gómez destaca también que la nueva administración “debe consolidar los centros de excelencia y trabajar de manera más articulada con las universidades para potenciar los convenios docencia-servicio, lo cual puede hacerse con hospitales de atención primaria altamente resolutivos, que mejoren la congestión que existe todavía en urgencias y las listas de espera en servicios de alta especialización”.

A los desafíos anteriores se debe sumar el que plantea la atención a la clase media, es decir, el estrato tres.

Rubén Sánchez, profesor de Gobierno y Ciencias Políticas de la Universidad de Rosario, dice que allí, en este segmento poblacional, los retos para la nueva administración distrital serán enormes, ya que los estratos más bajos cuentan con subsidios, mientras que los más altos tienen la capacidad adquisitiva para conseguir planes complementarios.

En resumen, en el tema salud, las soluciones e intervenciones en la capital son a todo nivel, por lo que la nueva administración de Bogotá debe priorizar las acciones tendientes al aseguramiento de una atención adecuada, eficiente y posible para todos los habitantes de la ciudad.

Con información de Blu Radio y El Tiempo.

Sobre el autor

Redacción Papagayo

Redacción Papagayo

Deja un comentario