Diáspora

Ideología “chavista” obliga a padres a inscribir a sus hijos en escuelas colombianas

@javiertarazona / Fundaredes

La crisis que afecta actualmente a Venezuela ha impactado el desarrollo y crecimiento de los niños venezolanos. Debido a esto, aproximadamente 130 mil niños se han mudado a Colombia en búsqueda de una educación de calidad, según cifras de Unicef.

De acuerdo con la organización, al menos 9.000 menores de edad venezolanos que aún viven en su país reciben clases en Cúcuta. Así lo informó la secretaría educativa del Norte de Santander en marzo pasado.

Esta situación es una de las consecuencias de la emergencia humanitaria compleja que atraviesa Venezuela.

En el caso de la frontera, la migración de estudiantes venezolanos está relacionada con el progresivo deterioro de la infraestructura escolar y un déficit de más de 70 % del personal docente que, de acuerdo con el Colegio de Profesores de Venezuela, se ha visto forzado a abandonar las aulas en busca de mejores ingresos económicos.

Un factor adicional que motiva a los padres a enviar a sus hijos a instituciones educativas colombianas son los contenidos ideologizantes tanto del nuevo programa curricular bolivariano para la educación básica y media en las escuelas venezolanas como de materiales que distribuye la guerrilla en las aulas de clases de poblaciones fronterizas, una irregularidad que la organización Fudaredes ha denunciado en los últimos años.

Peligro latente

La asistencia de estudiantes venezolanos a instituciones colombianas está afectada por los constantes cierres de la frontera, producto de inconvenientes diplomáticos.

Además, la presencia de grupos armados irregulares y bandas delincuenciales hacen que el paso sea inseguro.

En marzo de 2019, debido a uno de estos cierres, miles de niños venezolanos no pudieron trasladarse a sus centros de estudio en Cúcuta y Villa del Rosario. La Guardia Nacional Bolivariana se los impidió.

Pasados varios días sin que se reanudara el paso, miles de estos niños tuvieron que recurrir a caminos como las trochas para ir a la escuela, exponiendo su seguridad e integridad física.

Padres, madres y representantes fueron agredidos con el uso desproporcionado de la fuerza. “Los niños no se merecen eso ni muchos menos vivir esas consecuencias”, dijo Yurladis Rojas.

Por su parte, Unicef emitió un comunicado, donde expresó que más de 327.000 niños venezolanos están viviendo en Colombia como migrantes y refugiados.

Sin respuesta oficial

Las organizaciones Fundaredes, Fundación El Amparo y Proyecto860 identificaron las situaciones de vulnerabilidad del derecho a la educación de los niños venezolanos.

Ante la ausencia de un sistema de alimentación escolar, la escasez de profesores, las pésimas condiciones de infraestructura en los planteles e incluso el déficit de transporte en Venezuela, organismos del Estado como el Ministerio de Educación, la Defensoría del Pueblo y el Ministerio Público no han emitido pronunciamiento alguno.

También se ha desoído la solicitud que hizo la ONG Comunidad de Naciones y la sociedad civil de la frontera al jefe de la Rediandes, mayor general Manuel Bernal, en cuanto a la apertura de un canal humanitario para atender casos prioritarios como la salud y la educación.

No garantizar el derecho a la educación violenta lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en sus artículos 102 y 103; en la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente, artículos 10, 32, 39 y 53; y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos en los artículos 13, 22 y 26.

Fuente: Caraota Digital

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Maria Victoria Rodríguez

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