Diáspora

Identifican a niños venezolanos comiendo de la basura en Maicao y Riohacha

Captura de video
Redacción Papagayo
Escrito por Redacción Papagayo

Recientemente, se viralizaron las imágenes de un niño buscando restos de comida en un contenedor de basura en el mercado de Maicao, Colombia. Y aunque en el video original no se ve, más adelante se descubrió que niños venezolanos en el lugar han recurrido a este método para alimentarse.

El video en Maicao muestra inicialmente a un menor arrastrando dos bolsas plásticas, mientras una mujer escarba entre la basura. Luego se ve a otro menor subido al contenedor. A un lado, los restos de pescado. La publicación se conoció poco después de una denuncia similar en Puerto Carreño, departamento del Vichada.

La escena provocó rechazo teniendo en cuenta que en La Guajira han muerto este año 18 menores por desnutrición, mientras que en el 2017 la cifra llegó a 39.

El periodista José Luis De la Hoz narró que la escena fue captada en el mercado de Maicao, calle 10 entre carreras 16 y 17, al que acuden los menores a buscar entre la basura lo que les pueda servir para alimentarse y llevar para su casa.

Esta es una escena que vemos a diario, ya que allí se botan los desechos y muchas veces hay alimentos que aún sirven y los niños y adultos los toman”, indicó.

Tras las denuncias por redes sociales, 10 niños indígenas hallados en esta zona de Maicao y en un basurero informal de Riohacha fueron rescatados por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, entidad que les abrió Procesos Administrativos de Restablecimiento de Derechos.

La directora de la entidad, Juliana Pungiluppi, sorprendió ayer en el mercado nuevo de Riohacha a varios niños que realizaban labores de reciclaje en uno de los basureros.

Uno de ellos, una menor de 12 años venezolana quien dialogó brevemente con la funcionaria, le explicó que vivía cerca de allí y llegaba para ayudar a su papá, quien era reciclador.

Son menores que aún no están en el sistema escolar, por lo que la directora habló con sus padres para que “entiendan que este no es el entorno de los niños, aunque sabemos que están buscando el sustento para sus familias y sus hijos, pero ellos no deben estar en los basureros”.

Ayer al mediodía, cuando la funcionaria arribó al sector, los operarios de Interaseo, empresa prestadora del servicio de aseo en Riohacha, terminaban de limpiar el lugar.

Tenemos muchos retos por delante, no queremos ver ningún niño cerca de basureros, por eso vamos a trabajar de la mano con estas empresas de servicios públicos y de aseo para que haya programas formales con las personas que reciclan”, explicó Pungiluppi. Dijo que el problema migratorio ha sido un detonante y por eso en estas ciudades de fronteras el reto es más grande.

La mayoría de los menores que acuden al basurero provienen de una invasión llamada Villa del Sur, donde residen al menos unas mil personas, 90 % de las cuales son venezolanos o colombianos retornados.

Al lugar se trasladó la directora del ICBF para hablar con los líderes de la zona, a quienes les informó que habrá una gran jornada con las unidades móviles de atención para hacer un censo y vincular a los niños a los programas de la institución.

Estamos trabajando en una mesa intersectorial para tener un diagnóstico de la situación y buscar una solución estructural que aborde las causas que tiene componentes de migración e indígena”, explicó la directora.

En Villa del Sol hay muchos niños que no están recibiendo los servicios que presta el instituto.

El líder del sector, Pedro Villalba, aseguró que hay alrededor de 600 menores de cinco años que necesitan atención, sobre todo por desnutrición y explicó que también hay un gran número de adolescentes embarazadas que requieren ayuda.

Aquí tenemos una unidad de atención del ICBF, pero no alcanza para la cantidad de menores que tenemos”, indicó.

En el sector no cuentan con servicio de agua potable, tampoco de energía eléctrica ni gas domiciliario. El agua la compran en un barrio vecino y tenían un transformador que se les dañó hace un mes y no lo han podido arreglar.

La directora Pungiluppi confirmó que tres de las unidades móviles del ICBF llegarán al barrio el próximo jueves, con el propósito de inicialmente, realizar un censo, y posteriormente brindar la atención que necesita la población migrante y retornada que allí reside.

Pungiluppi estará hoy, 8 de octubre, en de Maicao y Uribia, donde también se hará un diagnóstico de la situación.

“Problema sin control”

Al respecto, el alcalde de Maicao, José Carlos Molina, sostuvo que la ola migratoria desde Venezuela ha sido el detonante de esta problemática. 

Es algo que no podemos controlar, las personas van a los basureros a buscar alimentos y lo que les pueda servir para reciclar vender”, indicó.

Molina pidió la ayuda del Gobierno Nacional en esta difícil situación.

Recordó que el municipio le cedió un terreno de cuatro hectáreas a la Acnur y a la Cancillería para atender la ola migratoria de Venezuela.

Con información de El Heraldo.

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