Diáspora

Hans Wuerich: hui de mi país

Foto: agencias.
Héctor Daniel Brito

Hans Wuerich quizá es una de las figuras que más recuerda el venezolano cuando vivió las protestas antigubernamentales de 2017.

Un joven de 27 años, desnudo, con una biblia en las manos y recibiendo disparos de perdigones en su cuerpo por parte de fuerzas del Estado se convirtió en símbolo de la protesta no violenta en el país.

Ahora, repite la historia de sus abuelos y sus padres como migrante. Los primeros salieron de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial hacia Argentina. Los segundos salieron de Argentina por la dictadura militar de José Rafael Videla en la Argentina de los setenta.

Hans, el que pidiera el cese de la represión al Estado venezolano en la autopista Francisco Fajardo de Caracas aquel 20 de abril de hace dos años, debió renunciar a hacer exigencias en su país para convertirse en un número más de la diáspora venezolana.

“Soy Lic. en Comunicación Social pero con mucho gusto limpiaría pocetas con tal de ganarme un sueldo digno. Gracias a todos aquellos que puedan ayudarme con un RT”, escribió en su cuenta de Twitter recientemente desde Bogotá, Colombia.

En una entrevista para Papagayo News, Wuerich compartió sus vivencias luego de aquellas fuertes protestas en las que murieron 163 personas, según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), entre el 1 de abril de 2017 hasta 31 de julio de ese mismo año.

Para Hans, la vida continuó de forma “muy angustiada” luego de las manifestaciones de 2017. “Ver cómo el país se secaba mientras el show político entre los genocidas chavistas y los socialistas azules se agudizaba en su mejor y más cínico esplendor me mantenía frustrado y resignado“.

No obstante, pese a sus pesares y críticas, manifiesta que puso todo su empeño en sus primeros pasos como periodista venezolano.

Aunque anteriormente se dedicaba a trabajar en una empresa familiar, cuyo nombre no revela por temor a represalias por parte del régimen venezolano, comenzó a desarrollarse de periodista.

“Tuve la oportunidad de ejercer por primera vez mi profesión como comunicador social en la fundación Miguel Otero Silva, a través de una red de periodismo ciudadano llamada @ReporteYa”, expresa.

“Ahí aprendí lecciones muy valiosas de todo el equipo periodístico con el cual tuve el dichoso honor de trabajar. Ejercer el periodismo en formato digital ha sido una de las experiencias más gratificantes que me ha pasado en la vida“, reflexiona.

La decisión de partir

Cuando habla de razones, el joven caraqueño no duda en describir por qué decidió dejar atrás su vida en Venezuela: “Ver cómo el salario que ganaba no me rendía para poder cubrir gastos tan importantes como ir a un odontólogo o poder comprarles los medicamentos a mi mascota que padece de cardiopatía; no poder pagarle las consultas a mi madre cuando se me enfermaba, no tener con que invitar a mi madre al cine o a una buena cena…”.

Y agrega con pesar: “Todo esto me hizo tomar en cuenta la dolorosa opción de migrar hacia otra nación con tal de poder cubrir todos aquellos gastos que no podía abastecer en mi país“.

Sobre su destino, indica que su primera opción era República Dominicana, pero a última hora le cancelaron el préstamo para el pasaje aéreo: “Fue ahí donde pensé en Colombia, tuve la oportunidad de ir a Santiago de Cali en el año 2017, y quedé fascinado con esa nación y sus ganas de salir adelante a pesar de sus graves problemas económicos y políticos”.

Así fue su travesía: se fue por tierra desde Caracas hasta San Antonio del Táchira y de ahí cruzó hacia Cúcuta, en dirección a Bogotá.

“Este viaje lo emprendí solo a sabiendas de que dejaba sola a mi madre y a mi mascota y con la responsabilidad de lograr establecerme en este país para poder ayudar económicamente a mi familia y lograr a mediano o largo plazo traérmelos a Colombia”, adelanta.

Hans ahora

Hasta ahorita no tengo trabajo, pero debido a un tuit que publiqué ya muchas personas se han ofrecido a ayudarme así que lo más probable es que consiga un empleo dentro de estas dos primeras semanas”, manifiesta, agradecido, Wuerich.

El comunicador social agradece también a todos aquellos venezolanos y colombianos que desinteresadamente han buscado en tenderle una mano. “Gracias a ustedes muy pronto tendré un trabajo y eso me ha conmovido enormemente en gratitud, aprecio y reciprocidad hacia todos ustedes“,  expresa.

Además, indica que llegó en buenas condiciones de salud y en Bogotá lo han recibido dos amigas venezolanas mientras consigue un empleo para poder mudarse.

Anhelos de un migrante

—Deseo lo mejor y que Venezuela se halle en las manos correctas. No más genocidas chavistas ni socialistas azules. Venezuela necesita sangre nueva y sobretodo sangre honrada. Mi único apoyo en la política venezolana son para las organizaciones de @OrdenVenezuela y @DisobeyVen— sentencia Wuerich.

Por último, subraya: “Mis planes a corto plazo son: conseguir mi primer empleo y enviarle ayuda económica a mi madre y a mi mascota. A mediano y a largo plazo quiero lograr ejercer mi carrera, poder reunir el dinero suficiente para traerme a mi familia y así llevar a cabo mis proyectos personales“.

Sobre el autor

Héctor Daniel Brito

Héctor Daniel Brito

Reportero de Papagayo News

Deja un comentario