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Economía

Guía práctica para que la Navidad sobreviva a la crisis en Venezuela

Expertos afirman que, en estas Navidades, los venezolanos deben actuar con prudencia e invertir comedidamente para no "botar la casa por la ventana". Ilustración: Enrique Bravo.
Gustavo Ocando Alex
Escrito por Gustavo Ocando Alex

El endeudamiento con tarjetas de crédito para comprar comida o regalos solo es recomendable si cuentas con suficientes ingresos para cubrir luego las cuotas. La prioridad debe ser satisfacer las necesidades de los niños.

Especial para Papagayo News

¿Eres de aquellos venezolanos a quienes les gusta “lanzar la casa por la ventana” para celebrar en diciembre sin medir las consecuencias en el presupuesto familiar? O, ¿te llevas las manos a la cabeza creyendo que estas serán las peores festividades de fin de año de la historia? Entonces, leer los consejos económicos incluidos en este texto es tarea obligada de cara a la Navidad de la hiperinflación.

La crisis económica de Venezuela tiene este año más aroma al Grinch que a hallacas, pan de jamón y arbolitos decembrinos. El país cierra el año con la peor inflación del mundo: de un millón 299 mil 724 por ciento entre noviembre de 2017 y el mismo mes de este año, según la comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional.

La escalada de precios de alimentos, ropa, calzado y juguetes es de altísima volatilidad, también es verdad, pero aún hay fórmulas que podrían auxiliar a la familia venezolana promedio para salvar sus tradiciones más navideñas.

Expertos en prácticas financieras consideran que, a pesar de lo apretadísimo que está el cinturón presupuestario este diciembre, aún es posible –y sano- celebrar con los más cercanos.

Henkel García, analista financiero, se dice consciente de que estas Navidades serán “complicadas” para el venezolano, debido a que el ingreso real promedio está, según sus propias palabras, “por el suelo”. Aún así, es partidario de que el compartir familiar no puede sacrificarse en esta época.

Propone que, de ser necesario, se obvien las inversiones en regalos o estrenos de ropa y calzado para dedicar ese dinero a garantizar una cena navideña apropiada con los seres queridos.

Esa es la mejor decisión que se puede tomar en medio de la crisis: dejar lo material y concentrarse en esa experiencia de compartir con la familia. Va a ser muy sano como familia, también espiritualmente”.

García aconseja ser prácticos al momento de decidir qué comprar. Recomienda un sencillo ejercicio: determinar en qué fecha se tendrán ingresos regulares o extras; hacer una lista de prioridades sobre qué comprar para la cena de Navidad; y, por último, salir a adquirir esos insumos inmediatamente luego de que lleguen esos recursos económicos.

La clave está en no esperar ni un día para comprar lo que se desea una vez que se cuente con los fondos. Es un consejo de “caer y correr”. “Todo va a depender de las preferencias de cada quien: si quieren comprar primero las hallacas o el pan de jamón, por ejemplo”.

La prioridad son los niños

Gustavo Machado, economista y profesor de la Universidad del Zulia, recomienda una aliada primordial al momento de esbozar planes decembrinos en los hogares de quienes permanecen en el país: la prudencia.

El presupuesto familiar va a enfrentar importantes retenciones en épocas donde hay crecimiento acelerado de precios. Hay que tomar decisiones que no siempre son agradables con respecto al uso de los recursos”.

Machado propone una fórmula de tres pasos en diciembre: primero, garantizar las necesidades básicas, como la alimentación y las medicinas; segundo, preservar los bienes ya adquiridos, previniendo sus desgastes, como arreglar las paredes deterioradas del hogar o mantener a tono el vehículo. “Los recursos tradicionales que podamos obtener por estas fechas debemos dedicarlos a tratar de preservar lo que tenemos”.

El tercer paso, finalmente, será atender los detalles de las cenas, los regalos y las fiestas de este mes, siempre manteniendo los gastos dentro de los límites del presupuesto familiar. Los niños deben ser prioridad en la planificación.

“Para efectos de obsequios, debemos enfocarnos en los pequeños de la casa y es clave tomar en cuenta el alcance de los recursos con los que contamos”, indica. La mejor alternativa para regalar juguetes no debe ser apostar por lo más costoso, remarca.

Machado advierte que hay cabezas de familia que cometen el error de endeudarse con tarjetas de crédito o préstamos personales sin contar con los ingresos futuros para poder pagar las tasas de interés. “El endeudamiento es positivo siempre y cuando generemos ingresos suficientes para cubrir las deudas adquiridas. Hay que tener prudencia”.

El economista comparte otro consejo vital para estas Navidades en Venezuela: la comunicación. A su juicio, es necesario que los miembros de cada familia dialoguen para definir sus prioridades económicas a fin de sincerar sus relaciones de ingresos y egresos y pactar recortes de gastos.

Improvisar este diciembre sería un error que se pagará a la larga en 2019, donde se espera una espiral hiperinflacionaria de 12 millones por ciento, según cálculos del Fondo Monetario Internacional.

Es importante que todos estén enterados de la crisis. Hay que comentarla en términos empáticos y tratar de garantizar ingresos en moneda fuerte” para vencerla, recomienda Machado.

Celebrar con los pies en tierra

Jesús Casique, experto en economía y finanzas, no dora la píldora de la economía. La inflación, dice, es “astronómica” y su efecto “pulveriza el poder adquisitivo” del venezolano promedio.

Prefiere exponer cada arista de la crisis económica antes de dar sus consejos. Su deseo es que cada venezolano tenga los pies sobre la tierra para que aprenda a encarar las dificultades presupuestarias según su propia realidad. “La inflación interanual es una cifra asombrosa, astronómica. Solo la inflación acumulada de este año es de 702 mil 521 %. Los precios de los alimentos subieron 171 por ciento en el último mes. Sufrimos una severa crisis económica, social y política”, diagnostica.

Casique ejemplifica la gravedad del torbellino económico que vive Venezuela a solo días de la Navidad: “tenemos una inflación diaria de tres por ciento. Bolivia cerró el año 2017 con 2,7 por ciento de inflación. En un solo día, rebasamos la inflación boliviana de todo un año”.

Advierte que surfear la hiperinflación este diciembre solo será posible si las familias tienen coberturas en moneda dura –dólares, euros, pesos colombianos- o en bienes no perecederos.

Solo en 2018, venezolanos migrantes enviaron un aproximado de dos mil millones de dólares a sus hogares por concepto de remesas, afirma Casique, quien, no obstante, se muestra poco optimista sobre el impacto de esa cifra en la dinámica positiva de la economía local. “Ese monto se duplicará fácilmente en 2019”, pronostica. “La hiperinflación está causando tantos estragos que cada vez se requieren más dólares para poder cubrir los gastos básicos”.

Las tempestades que se desatan en los bolsillos venezolanos han dejado copados los límites de las tarjetas de crédito, también advierte. Aún así, apela al espíritu de fortaleza y resistencia del venezolano. A su juicio, este encontrará estrategias presupuestarias para preservar las festividades y las tradiciones. “Hemos acarreado todo un año completo de esta hiperinflación, entonces seguramente habrá un margen para compartir en familia”, dice.

El venezolano siempre hallará la manera de celebrar, a su manera, el período más especialísimo del calendario, opina. “No vamos a atravesar unas Navidades alicaídos”, da por sentado.

 

 

Sobre el autor

Gustavo Ocando Alex

Gustavo Ocando Alex

Colaborador de Papagayo News.
Licenciado de Comunicación Social.
Profesional con amplia trayectoria como periodista, exjefe de edición y corresponsal de distintos medios de comunicación nacional e internacional.

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