Deportes

Futbolistas de Níger tienen en un balón su boleto como migrantes

Redacción Papagayo

El éxodo siempre tiene un trasfondo casi inimaginable. Las circunstancias, los actores, las causas y consecuencias aparecen como muestra de un tema que no solo remite a números sino a historias.

Un reportaje de La Vanguaria cuenta como el Nassara Agadez FC, propiedad de un traficante, ficha a los mejores talentos migrantes que pasan por la ciudad y les paga con una posibilidad: al acabar la temporada, les permite subir gratis en la parte trasera de uno de sus todoterrenos para que se jueguen la vida atravesando el desierto hacia Libia.

El trabajo periodístico define esta situación como “un trueque entre el interés y la desesperación”, además, se destaca que, en el 2016, Níger fue el epicentro de la migración africana hacia Europa: 334 mil subsaharianos pasaron por la ciudad en su trayecto, vía Libia, hacia el Mediterráneo, en un negocio millonario –cada día 200 coches salían hacia el norte– que llenó los bolsillos a traficantes y autoridades corruptas.

Un futbolista entrevistado, llamado Morgan Emmanuelle, contó cómo tenía sus esperanzas y esfuerzos en el balompié: Morgan señala por qué tanto esfuerzo: porque se quiere marchar. Fue por el fútbol, dice, por lo que partió meses atrás de Benin State (Nigeria), con el objetivo de llegar a Europa, donde sueña jugar algún día. Y fue por esa misma pasión por la que fichó por el Nassara FC, porque era su única opción de continuar. “Si juego tres meses más, el presidente pagará mi viaje a Libia –explica Morgan–. Es el trato. Quiero jugar en Francia o Alemania”.

A su vez, el presidente del club de fútbol, Bachir Amma, niega rotundamente que los jugadores migrantes de la plantilla –tres nigerianos, un maliense, un liberiano y un marfileño, aunque hay alguno más a prueba– jueguen a cambio de que los lleve a Libia. “Eso era antes del año 2016, cuando era traficante, pero ahora lo he dejado y les doy un salario, alojamiento y hasta comida”, señala al medio.

Para Tcherno Amadou Bulama, experto en migración y miembro de la asociación por los derechos humanos nigerina Alternative Espaces Citoyens, el giro de la política migratoria de la UE ha sumado peligros. “Antes se esforzaba en impedir que los migrantes entraran a su territorio, ahora intenta impedir que los migrantes salgan de sus hogares o puedan avanzar. Es como si a un pájaro le dejas levantar el vuelo, pero no aterrizar. Lo condenas”, aseguró.

En relación con el peligro que corren los migrantes al obtener “el boleto” para salir de su país, el experto denuncia: “el Sahara se está convirtiendo en un enorme cementerio a cielo abierto. No hay cifras oficiales porque los cuerpos en la arena desaparecen enterrados en pocas horas y no hay rutas marcadas, pero hay más muertos en el desierto que en el mar”.

Foto: Ruido Photo

Sobre el autor

Redacción Papagayo

Redacción Papagayo

Deja un comentario