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Política

¿Estamos a punto de una nueva era entre el kirchnerismo y el chavismo?

Cortesía
Héctor Daniel Brito

Hay nexos que no puede disolver ni un divorcio. En la política, por ejemplo, las relaciones pueden cambiar, continuar o simplemente parar por intereses en común o, incluso, presiones.

La unión entre el kirchnerismo de Argentina y el chavismo de Venezuela no es nueva ni mucho menos lejana. Cada corriente, con sus caminos distintos, ha cambiado el tablero político de América Latina en los últimos años.

El primer movimiento, acusado de corrupción y amigo incondicional del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, dejó el poder en el 2015 y posiblemente vuelva a la silla presidencial luego de una airosa participación en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) contra el mandatario actual de Argentina, Mauricio Macri, en la que resultó ganador por 15 puntos de diferencia.

El segundo —aún con el poder, pero con Maduro al mando— es considerado por decenas de países como una dictadura y actualmente pelea contra el Parlamento, que adjudicó como presidente interino del país a Juan Guaidó, tras declarar la usurpación en la presidencia de Venezuela. El panorama actual: una nación en crisis política, pero —sobre todo— económica.

Cabe destacar que el aspirante opositor a comandar desde la Casa Rosada, Alberto Fernández, fue jefe de gabinete durante la presidencia de Néstor Kirchner, el difunto esposo de Cristina Fernández, durante 5 años. Además, CFK completa su fórmula como vicepresidente en su coalición política.

Una hermandad turbia

En un informe de 2018 de la Organización No Gubernamental Transparencia Venezuela, titulado Del Maletín a la Embajada, Venezuela en los cuadernos de Argentina, destacan —en un principio— que la relación económica entre Chávez y los Kircher estuvo mediada por un fideicomiso entre los dos países que sirvió para lograr los apoyos mutuos en el intercambio de bienes y servicios, pero muy especialmente, para desarrollar negocios público-privados entre funcionarios de ambos países.

Pese a esto, más allá de las sospechas, pruebas, denuncias e indagaciones periodísticas, las investigaciones judiciales de las causas de corrupción avanzaron poco y nada en Argentina durante el gobierno de los Kirchner, solo en 2018, a partir de lo que se dio a conocer como “El Caso de los Cuadernos”.

En Argentina, la mayoría de las causas judiciales que vinculan a los dos países se encuentran enmarcadas en una investigación por asociación ilícita de la familia presidencial Kirchner

Sin embargo, ese nexo político es más profundo de lo que se cree. En el primer año de CFK, los ojos de la opinión pública se centraron en “la valija de dinero no declarado de Antonini Wilson —en agosto 2007—, la nacionalización de Sidor y, posteriormente, un conjunto de denuncias relacionadas con casos de corrupción en diferentes intercambios, eventos que se conocieron como la “Embajada Paralela” (la existencia de un circuito informal de vinculación entre ambos países).

Además, el interés de Irán por los desarrollos tecnológicos argentinos en materia de energía atómica y una Venezuela de intermediario, denunciado por el periodista argentino Alberto “Pepe” Eliaschev, revelaron un “matrimonio político” cómplice, aun cuando el gobierno argentino negó tales hechos.

Otro dato que destaca la ONG Transparencia Venezuela es que América Latina y el Caribe representan las regiones con las cuales “la Argentina ha celebrado la mayor cantidad de acuerdos bilaterales durante la administración de Néstor Kirchner”.

“Es que, de un total de 398 instrumentos, 61 % de ellos (244) se ha celebrado con países de la región. Y Venezuela ha sido el país, no solo de la región sino del mundo entero, con el cual la Argentina ha firmado más tratados”, citan del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría, del 2007.

Asimismo, el intercambio de bienes y servicios, con el agregado de fuertes sobreprecios, fue otro lazo entre Argentina y Venezuela. “Quizás el ejemplo más claro fue el de la importación de fuel oil venezolano hacia Argentina, que el gobierno de Néstor Kirchner decidió pagar un 15 % más caro de que lo que le hubiera costado comprarlo en el mercado local argentino“, indican.

No obstante, la lista continúa con nombres y lugares estratégicos para accionar cada maniobra. Por eso, te invitamos a detallar el informe a través de este enlace: file:///C:/Users/Dercy/Downloads/Del-maleti%CC%81n-a-la-Embajada-paralela-Venezuela-en-los-Cuadernos-de-Argentina.pdf

¿Y ahora?

Pese a palabras más neutrales sobre la política de Maduro, en comparación con los espaldarazos evidentes del matrimonio Kirchner hacia Chávez, Alberto Fernández aseguró en un programa televisivo que en Venezuela “no hay una dictadura”, pero sí hay “un gobierno autoritario” con Nicolás Maduro.

Y justificó: “las dictaduras suelen tener un origen no democrático, y no es el caso de Venezuela. Pero muchas veces las democracias, por abuso de quien gobierna, se convierten en autoritarismos, que es lo que yo digo que ocurre en Venezuela”.

Asimismo, su posición frente a una “solución” al conflicto venezolano está más cercana a la propuesta de los gobiernos de México y Uruguay, mientras rechaza categóricamente las medidas de Estados Unidos de América hacia el gabinete madurista.

No obstante, en Venezuela parece que la mayoría de la población no coincide con la opinión Fernández. Según el más reciente estudio del Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVAD), un 64.4 % de la población manifiesta sentir que el gobierno nacional se ha tornado en una dictadura.

Además, la investigación reveló que, de mantenerse Maduro en el poder, el 54.5 % de la población considera que su futuro será con carencias y empobrecimiento en general.

Foto: archivo

Sobre el autor

Héctor Daniel Brito

Héctor Daniel Brito

Reportero de Papagayo News

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