Opinión

El dilema de la Sub-20

¿El juego de esta Sub-20 saca el máximo rendimiento de sus exponentes? Foto: Juan Camacaro
Édgar Quevedo Marín

¿Es posible ganar tus dos primeros encuentros contra rivales de nivel, ser líder de tu grupo con 6 puntos y aún así no convencer en la forma de jugar? La lógica del fútbol se tambalea en esa cornisa en la que la suerte, la calidad individual y la contundencia podría permitirnos no ver más allá dentro del bosque.

En sus dos encuentros del Sudamericano que se disputa en Chile, Venezuela ha mostrado dos caras: la del fuerte competidor de torneos cortos y la del equipo que sufre por culpa de su idea de juego y sus planteamientos. Contra Colombia fue testigo de la poca madurez ofensiva de los atacantes cafeteros y contra Chile gozó, nuevamente, de la pelota parada para ganar un encuentro que comenzó cuesta arriba; no obstante, encuentros como el de Chile dejan en evidencia sus intenciones de descartar el balón solo para replegarse y esperar los chispazos de Hurtado o Sosa.

La Vinotinto sub-20 es un fiel ejemplo de ello: cuenta con una importante camada de futbolistas con talento, pero su calidad no se percibe de forma concreta como debería. Dudamel es claro con su idea de juego, tanto con la selección mayor como con las categorías menores. Ahora, ¿este estilo de juego saca el máximo rendimiento a los que conforman la plantilla? ¿Cómo sería si no se dependiera tanto de las individualidades y el juego colectivo pasara a un primer plano? Es difícil poder predecir algo así, pero las probabilidades de que se potencie es altísima.

Rafael Dudamel, director técnico de la liga, no ha logrado la consagración del equipo en las mayores. Foto: Juan Camacaro

Con Dudamel al mando, la selección ha sabido competir en estas categorías; sin embargo, el éxito (dependiendo desde qué punto de vista tomemos) en este tipo de procesos formativos no asegura la consagración en el fútbol de mayores. Por eso, en esta etapa es mejor apartar los títulos y hacer más énfasis en la maduración futbolística de los chicos.

Este grupo de jugadores estará en el Mundial de Polonia, eso es seguro. Su superioridad individual (caso de Hurtado, Sosa y Makoun) y su nivel de competencia está por encima de otras selecciones que disputan el torneo, pero lo que sí es seguro es que especular con el juego puede traer más descalabros que aciertos, y ese camino, para bien o para mal, la selección lo tomó hace algún rato atrás.

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