Política

Después de 23 años, Ley Helms-Burton busca debilitar apoyo de Cuba hacia Venezuela

Redacción Papagayo
Escrito por Redacción Papagayo

La presión estadounidense hacia el Gobierno de Nicolás Maduro no solo se manifiesta a través de sanciones directas a la cúpula oficialista. Desde la gestión de Donald Trump, otro de los mecanismos que pretende debitar al mandato chavista es el encarecimiento comercial hacia su aliado más cercano: Cuba.

El pasado lunes 4 de marzo, la Casa Blanca anunció que permitirá demandas, a partir del 19 de marzo, a compañías cubanas que utilizan propiedades confiscadas por el gobierno tras la Revolución de 1959, en un movimiento que simbólicamente endurece el embargo comercial impuesto hace seis décadas.

Durante 23 años el título III de la Ley Helms-Burton, presentada durante el periodo presidencial de Bill Clinton, no había sido suspendido como lo decretó esta semana el gobierno de Trump. La medida busca no solo profundizar el embargo comercial de la isla, sino la desconexión  de la isla con  Miraflores en Caracas.

La decisión permite a los cubanos residenciados en Estados Unidos imponer demandas sobre las empresas en Cuba que fueron expropiadas o confiscadas desde hace 60 años.

El asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, consideró el martes que las medidas en contra del gobierno de La Habana es en represalia de su apoyo a Maduro.

El papel de Cuba en la usurpación de la democracia y el fomento de la represión en Venezuela es claro. Es por eso que Estados Unidos continuará ajustando las restricciones financieras a los servicios militares e intelectuales de Cuba. Las democracias de la región deberían condenar al régimen de Cuba”, escribió en Twitter.

Restricciones de otros países

Pese a que el anuncio limita las demandas a unas 200 empresas y agencias estatales cubanas que ya son sujetas a sanciones estadounidenses especiales por estar ligadas a las fuerzas armadas y a las agencias de inteligencia de La Habana, también establece la prohibición de que cualquier empresa o Estado que mantenga relaciones con Estados Unidos pueda mantener relaciones con Cuba.

El economista profesor de la Universidad de Carabobo, Carlos Ñañez, consideró que el bloqueo hacia la isla es una “medida de corte político”  debido a que todas las empresas que han invertido en la isla van a “empezar a tener problemas en cuanto al retorno de sus inversiones”.

Ñañez opina que la restricción  “coloca en la disyuntiva a las empresas de sostener relaciones con Estados Unidos o mantener contacto con la tiranía de Cuba”.

Asevera que, aunque esta ley se flexibilizó con el proceso de apertura de la economía promovido por el presidente Barack Obama, en la actualidad busca desarticular a uno de los gobiernos más señalado y sancionado por el Estado norteamericano, así como Venezuela y Nicaragua.

Estados Unidos busca quebrar eso de que La Habana siga siendo un ejército de la tiranía de Nicolás Maduro en Venezuela y de Daniel Ortega en Nicaragua. Los intereses son para que Cuba no tenga la posibilidad de mantener vínculos más allá de la diplomacia con Caracas”.

Lo anunciado por el gobierno estadounidense llega en un momento en el que Venezuela se encuentra en conflictos diplomáticos por el desconocimiento de más de 60 países del mandato de Nicolás Maduro.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó la declaración del departamento de Estado como “un acto hostil e irresponsable” que solo busca asfixiar la economía cubana.   “Esta es una medida q tiene oposición en el mundo y en el propio EE. UU., cuyos empresarios están en contra del bloqueo y favorecen el comercio con Cuba”.

Cuba reitera a sus socios económicos y a las empresas extranjeras que operan en el país todas las garantías para la inversión extranjera y los proyectos conjuntos. Tienen como respaldo las leyes cubanas, el Derecho Internacional y las leyes de sus propios países”.

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