Diáspora

Desde trabajadores rurales a directivos, España sigue en la búsqueda de extranjeros

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Redacción Papagayo
Escrito por Redacción Papagayo

Empresas cárnicas de zonas rurales que buscan trabajadores que quieran vivir en pueblos. Temporeros para recoger cosechas o cuidadoras de mayores. Son empleos en los que los extranjeros hallan oportunidades en España, aunque no son los únicos: también se hacen espacio en puestos directivos o relacionados con tecnología o investigación.

Las autorizaciones de residencia y empleo de trabajadores extranjeros para profesionales altamente cualificadas —como analistas de gestión y sistemas o técnicos de telecomunicaciones, por ejemplo— se duplicaron en los últimos cuatro años en España, según datos del Ministerio de Trabajo, a los que tuvo acceso la agencia EFE. Si en 2014 se concedieron 700, en 2018 eran 1.488.

El aumento de estas autorizaciones, dentro de una ley de 2013, fue incluso superior en el caso de los investigadores extranjeros, que se multiplicaron por cuatro, pasando de las 80, hace cinco años, a 381 a cierre de 2019.

Pero al margen de esos puestos más atractivos, los datos muestran una realidad diferente: que los migrantes siguen ocupando los trabajos menos cualificados e inestables y por tanto menos demandados por los españoles.

Todo ello a pesar de que España tenía a final del tercer trimestre del año pasado 3,21 millones de desempleados, lo que supone un 13,92 % de la población activa.

Trabajo rural y doméstico

Las primeras ocupaciones para las que se han concedido más autorizaciones de residencia a trabajadores extranjeros son el trabajo doméstico y el agrario.

Según los últimos datos oficiales, de septiembre de 2019, de los 19,157 millones de personas registradas en la Seguridad Social, 2,137 millones son extranjeras (el 11 %).

Por sectores, el porcentaje mayor de trabajadores extranjeros se da en el agrario (el 16 % del total de afiliados), seguido de la construcción (13 %) y servicioscamareros, limpieza de hoteles— (10 %) y empleadas del hogar (9 %).

La radiografía del empleo de los extranjeros nos muestra que están en los sectores más precarizados, tanto en la agricultura como en el sector servicios, que tienen peores condiciones laborales, contratos de corta duración a tiempo parcial y escondiendo jornadas largas”, explica Lola Santillana a EFE, secretaria de Empleo del sindicato CCOO.

Inmigrantes trabajan en la cosecha de la naranjas, en Sevilla, España. Foto: AFP

También denuncia que en el sector de la agricultura ni siquiera se aplica el salario mínimo en muchos contratos, ni en el servicio doméstico ocupado mayoritariamente por mujeres extranjeras.

Hay empleadas del hogar extranjeras que van a renovar sus papeles y no se les renueva porque no cobran el salario mínimo”, lamenta, a la vez que recuerda que estas mujeres “han facilitado la promoción de las españolas y su incorporación al mercado de trabajo”, valora Santillana.

Las extranjeras son el 42 % de todas las empleadas de hogar, apunta Ana María Corral, responsable de Migraciones del sindicato UGT. “La nacionalidad más numerosa es la rumana, seguida de los nacidos en Bolivia y Paraguay“, añade.

Familias filipinas en un frigorífico

La oferta de varios puestos de trabajo en una planta de procesamiento cárnico en un pueblo de Soria —la provincia menos poblada de España— ha atraído a 10 familias de origen filipino.

La contratación se realizó a través de un convenio con el consulado de España en Filipinas, comenta a la agencia de noticias el presidente de la Cámara de Comercio de esa provincia, Alberto Santamaría, una entidad que hace una labor de “intermediación” entre las empresas y los demandantes de trabajo “en zonas donde es evidente la falta de mano de obra”.

En la provincia de Soria tenemos un problema de masa crítica para trabajar. Los niveles de desempleo son bajos”, explica el presidente de la Cámara de Comercio soriana.

Las demandas de trabajo en esta provincia rural de la llamada “España vaciada” se centran en sectores como el transporte logístico, la hotelería (cocineros, camareros) y en industria de mano de obra no especializada, como cárnicas, detalla.

Por ello, Santamaría propone facilitar la contratación de trabajadores extranjeros que ya están en España, legalizando su situación: “Es más fácil que hacerles volver a sus países y contratar en origen“.

Somos pocos y hemos bajado a un umbral donde es muy complicado la sostenibilidad en diversos núcleos pequeños, donde no hay renovación de gente”, insiste.

Con información de EFE.

Pueblos de España buscan trabajadores extranjeros

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