fbpx
Diáspora

Denuncian la sustracción de menores de edad del país sin la autorización de sus padres

Referencial
Mary Cruz Finol
Escrito por Mary Cruz Finol

Aumentan los conflictos legales por los padres o las madres que están sacando a los hijos menores de edad de forma irregular del país.

En entrevista con David Placer, la venezolana María Valenzuela relató su experiencia de cómo pasó de vivir con su niño de 6 años, a no verlo nunca más

Según cuenta la madre, con su expareja tenía un acuerdo verbal, por lo cual el menor de edad compartía los fines de semana con su progenitor. Sin embargo, un día recibió un citatorio para un acuerdo de régimen de convivencia al que asistió, pero no se encontró ni con su hijo, ni con el padre. En su lugar, un hombre armado la agredió, a lo cual ella interpuso una demanda por violencia de género.

Luego, el padre del niño le exige a Valenzuela quitar la denuncia, «o si no no volverá a ver a su hijo». La madre hizo caso omiso a dicha amenaza. Más tarde, cuando investigó los movimientos migratorios del pequeño, se dio cuenta de que salió del país sin su autorización.

Este sería el inicio de un periplo legal donde María acudiría a diferentes dependencias para recuperar a su hijo. Primero exigió ante la Fiscalía de Venezuela una restitución de custodia, la cual ascendió hasta Tribunales dada la negativa del padre a comparecer.

Después de semanas de angustia donde Valenzuela solo recibía fotos de su niño de 4 años —para la fecha— tomadas en diferentes estados del país —Falcón, Mérida, Caracas—, el padre le dijo que le entregaría al menor en los Tribunales un lunes 6 de agosto, pero nunca se presentaron. Desde entonces, María lleva un año y siete meses sin saber nada de su hijo.

En la actualidad, María ha llevado sus denuncias hasta España, donde está desde hace cinco meses, pues sabe que allí residen su hijo y expareja.

De momento, cuenta con una sentencia con fallo a su favor emitida por el Juzgado de Primera Instancia español, en el cual se confirma la retención ilegal del menor en España, de acuerdo con lo dicho por Silvia López, abogada experta en esta problemática, miembro de Es Legal y que además representa a Valenzuela.

Este recurso legal le impide al padre salir del territorio ibérico.

¿Cómo se efectúa la sustracción ilícita de menores de edad en Venezuela?

Tal y como fue el caso de Valenzuela, la corrupción dentro de las instituciones fue la clave para la falsificación de documentos —como la autorización de viaje—, y la sustracción irregular del niño.

De hecho, María cuenta que el permiso de viaje fue solicitado a las 8 de la mañana del 1 de agosto de 2018 —fecha en la que padre e hijo dejaron el territorio nacional—, y otorgada a las 3 de la tarde de ese mismo día. De por medio, afirma, hubo el pago de una gran suma de dinero que permitió la violación de las leyes.

Asimismo, la búsqueda de los menores secuestrados se dificulta aún más cuando estos son sustraídos por pasos fronterizos irregulares, lugares donde no se hacen registros de entrada o salida del país. Esto, aunado al bloqueo telefónico y digital al que someten a los padres, hace mucho más complejo el proceso de búsqueda del menor.

Las contradicciones entre las medidas y las normativas de seguridad

Hoy por hoy, las normativas del Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren) son más estrictas y severas que antes.

A finales de julio pasado, el Saren emitió la resolución DG 00781 CJ-0230-CN00789 que prohíbe autenticar permisos de viaje para niños y adolescentes por medio de un poder general o un poder especial.

Estas restricciones se suman a las normativas que resguardan la integridad de los menores, como el artículo 272 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopna), donde se establece lo siguiente: “Quien sustraiga a un niño, niña o adolescente del poder de quien lo tenga por virtud de la ley u orden de la autoridad será penado con prisión de seis meses a dos años”.

Sin embargo, para Carlos Trapani, coordinador del Centros Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap), esta decisión no es una garantía absoluta para el amparo de los niños, ya que a pesar de que recrudece y limita aún más la delegación de autoridades porque «mamá y papá no pueden transferir sus responsabilidades con un poder a otras personas porque eso corresponde a procedimientos especiales de tribunales de protección de menores”, mientras los cuerpos de seguridad hagan caso omiso a los permisos de salida del país, las sustracciones seguirán:

Por ejemplo, Yohana Pérez —nombre ficticio—, quien migró a Perú con su hijo, no tuvo «percances» con la Guardia Nacional al llegar a San Antonio del Táchira. Los uniformados solo la detuvieron para indagar qué llevaban en la maleta. Sacaron todo, revisaron, pero en ningún momento preguntaron por algún documento del niño, de quien únicamente llevaban la partida de nacimiento.

Ni siquiera me preguntaron si era mi hijo”, contó Pérez, quien pudo cruzar a Colombia sin ningún problema.

La historia de Yohana Pérez y su hijo representa lo que Trapani denomina “migración más insegura”, donde quienes consideran el trámite engorroso deciden irse igualmente sin hacer los trámites, poniendo al niño en riesgo, reseña el medio Tal Cual.

Solo para viajes al exterior, se necesita consignar los siguientes documentos ante el Saren:

  • Fotocopia de la partida de nacimiento del menor de edad.
  • Fotocopia de la cédula de identidad del padre o madre.
  • Fotocopia de la cédula del acompañante.
  • Fotocopia del boleto ida y vuelta.
  • Fotocopia y original de los pasaportes del niño o adolescente y del representante (vigentes).
  • Una foto actualizada tipo carnet con fondo blanco del niño, niña o adolescente.
  • Una fotocopia de un recibo (electricidad, teléfono, entre otros.) para constatar la dirección de habitación del menor.
  • Datos de residencia y teléfono de quien reciba al menor de edad  en caso de que viaje con un tercero o solo.

Según lo estipulado en el portal web de la entidad, se debe señalar datos sobre el destino y lugar donde permanecerá el menor de edad. Además, la entrega del permiso solicitado es inmediata y gratuita.

Documentación solicitada en el aeropuerto

Si el menor viaja con los padres:

  • Original y copia de la partida de nacimiento del menor.

Si el menor viaja solo:

  • Permiso notariado o emitido por el Consejo de Protección del Niño y Adolescente firmado por los padres.
  • Original y copia de la partida de nacimiento.

Si el menor viaja con terceros:

  • Permiso notariado o emitido por el Consejo de Protección del Niño y Adolescente firmado por los padres.
  • Original y copia de la partida de nacimiento.
  • Copia de la Cédula de Identidad de los padres.

Casos especiales

  • En caso de que uno de los dos padres haya muerto, el padre o madre sobreviviente deberá presentar copia certificada de la partida de defunción del fallecido.
  • En caso de que la madre o padre esté privado de la patria potestad por sentencia definitiva firme, el padre o madre que disponga de la patria potestad deberá presentar copia certificada de la sentencia, con fecha reciente.

Los peligros de la sustracción de niños

En los casos donde se separan a los niños de los padres sin previo consentimiento, predomina el trauma emocional que supone una ruptura en la relación filial.

Fernando Pereira, psicólogo y orientador del Cecodap, organización defensora de los derechos humanos de los niños y niñas venezolanas, indicó que los infantes que son sometidos a este procedimiento, jamás se recuperan psicológicamente, según lo reseñado por Caraota Digital,

No solo son sustraídos de su hogar, de su espacio de pertenencia, de la figura de su padre o su madre, sino que al llevarlos a otro país son sometidos a adaptarse a otras costumbres, a ser errantes y discriminados”, dijo Pereira.

El psicólogo dijo que para someter a un niño a esta situación se le debe mentir constantemente: “Cuando crezca y descubra las mentiras, jamás lo perdonará”, indicó.

Además, Pereira considera que la corrupción que impera en el país ha disparado el fenómeno. Puntualizó que para comprender estos hechos, se debe hacer una suma entre la crisis humanitaria compleja, la desaparición de las instituciones, la flexibilización de las leyes migratorias y, por supuesto, la corrupción que impera en las fronteras, puertos, aeropuertos, tribunales, notarías y el Saime.

Para resolver este grave problema, las autoridades venezolanas tienen que comenzar por  reconocer que existe un grave problema migratorio, luego garantizar que las instituciones del Estado extremen las medidas para evitar que los niños sean sustraídos del territorio nacional”, dijo.

Junto al daño psicológico está el temor a la trata de niños y adolescentes, pues una vez estos salen del país con documentación falsificada y burlando los puntos de control fronterizos, se pierde todo rastro del menor. Muchas veces cambia su aspecto y sus nombres, lo que complica aún más dar con el niño secuestrado.

Puntos de apoyo

Los padres y representantes que sean víctimas de este tipo de delito deben acudir directamente con las entidades legales, ya sea en Venezuela o a la propia Cancillería en el país donde se cree o sabe que está el menor. Al contar con un proceso judicial abierto o una sentencia, toda acción legal en el exterior podrá desarrollarse con mayor rapidez y precisión, aunque se recuerda que estos procedimientos llevan su tiempo y no son inmediatos.

Por otra parte, esta crisis migratoria que se vive en el país, más la deshumanización en las instituciones públicas que a veces no dan respuestas a los afectados, han dado origen a grupos como Funvenides, una red de apoyo para las familias que hn sufrido la sustracción, retención y desaparición de sus hijos.

También contribuyen a la recuperación de los niños al núcleo familiar, a través de la asesoría legal, colaboración de medios de comunicación, instituciones educativas, instituciones gubernamentales y organismos internacionales.

También puede interesarle:

Alrededor de 529 menores de edad venezolanos han huido solos hacia Brasil en 2019

Sobre el autor

Mary Cruz Finol

Mary Cruz Finol

Comunicadora Social egresada de la Universidad del Zulia. Estudiante de Lingüística y Enseñanza del lenguaje. Amante de las artes en todas sus presentaciones.

Deja un comentario