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Política

David Placer, el venezolano que ha revelado el lado más esotérico del chavismo-madurismo

Cortesía
Héctor Daniel Brito

Se define como “historiador del presente“, porque piensa que ese es el deber del periodista: documentar la realidad, ser el notario del día a día.

Sobre su carrera en Venezuela: comenzó desde muy joven, en el diario El Nacional, cuando ni siquiera estudiaba Comunicación Social en la universidad y en una época en la que el expresidente Hugo Chávez no había llegado al poder.

Se trata de David Placer, autor de Los brujos de Chávez y Los demonios del dictador. El reconocido periodista ahora reside en España, donde ha trabajado para dos grandes medios. Uno, El Periódico de Cataluña, en Barcelona. “Allí conocí una ciudad, un país y una sociedad muy distinta y también descubrí a trabajar con paciencia y profundidad para lograr un mejor resultado periodístico“, comparte.

Además, también trabajó en un medio económico, Economía Digital, en Madrid, donde aprendió “a seguir la pista de empresarios, hombres de poder, y del dinero”, explica. Y agrega: “con esos dos grandes aprendizajes, ahora sigo la pista de los poderosos venezolanos en España“.

A propósito de un libro recién publicado, así como los sonados cambios de nombre de distintas entidades venezolanas, Placer le concedió una entrevista a Papagayo News en la que compartió algunos datos sobre sus investigaciones y apreciaciones sobre el lado esotérico del régimen de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

¿Cómo comenzó su interés por ahondar en la vida de Hugo Chávez? 

─Quería contar esa faceta de su vida, que no había sido documentada, que tenía escasas referencias bibliográficas y testimoniales pero que era ampliamente conocida en su entorno. Entonces comencé a trabajar con la intención de lanzar un libro, mi primer libro, Los brujos de Chávez, tras recabar por primera vez documentación y testimonios (sobre) esa faceta oculta: la de la brujería en el palacio presidencial. Y fue una investigación que continué con mi segundo libro “El dictador y sus demonios: la secta de Nicolás Maduro que secuestró a Venezuela”, que retrata ese mismo aspecto supersticioso, pero esta vez en Maduro.

Las creencias de Hugo Chávez han sido un tema polémico en Venezuela, incluso algunos las niegan. ¿Cómo fue el proceso de investigación para confirmar y obtener datos? 

─Pues todavía no conozco a nadie que lo haya negado con rotundidad. Ni siquiera Diosdado Cabello, con quien, por cierto, conversé para mi primer libro y quien, meses después, comenzó a hacer campaña contra el libro, pero con descalificaciones muy vagas y poco concretas. Para escribir Los brujos de Chávez entrevisté a más de 70 personas, entre ellas examantes, exministros, amigos de la infancia y la juventud, conspiradores junto a él en el Golpe de Estado y otros allegados. La investigación terminó cuando pude entrar en el Palacio Presidencial de Miraflores y hacer fotografías en ese salón, conocido como el Salón de la Brujería, donde confirmé con mis propios ojos lo que me habían contado. 

¿Qué aspectos le llaman la atención en la vida “espiritista” del expresidente?

─Algunos episodios que rozaban el delirio son memorables. Chávez convocaba al espíritu de Maisanta y al de Simón Bolívar y hay numerosos testimonios que lo acreditan, entre ellos el de sus compañeros de Golpe de Estado del 4 de febrero. La existencia de un salón espiritista en Miraflores también superó cualquier expectativa de las que me había planteado al inicio del primer libro.

Ahora mismo en Venezuela se están cambiando los nombres de lugares con nombres de españoles (o de criollos) por nombres indígenas, ¿hay algún vínculo con lo que podemos leer en su libro? Basado en una respuesta afirmativa, ¿qué se busca con eso? 

─Efectivamente, hay una obsesión por crear una auténtica devoción por los espíritus de los americanos originarios, es decir de los indígenas. Además del cambio de nombres, se utiliza su imagen en inquietantes monumentos en los que prospera la creencia popular que el chavismo realiza rituales de brujería, como la Pirámide de la Autopista Valle-Coche. Puede ser una simple obsesión histórica por reivindicar el indigenismo y condenar a los colonos españoles, pero en otros casos, el propio chavismo alimenta los rumores, como en el caso de la estatua de María Lionza, que fue restaurada y que el chavismo se niega a devolver a su emplazamiento tradicional: la autopista frente a la Universidad Central. Y allí está María Lionza original, tapada escondida y olvidada no se sabe por qué motivo.

Después de conocer la parte más esotérica de Chávez, ¿qué lectura le da a su vida? ¿Un hombre con hambre de poder, un fiel seguidor de creencias aborígenes y africanas?

─Creo que cualquier biografía que se elabore de Hugo Chávez y Nicolás Maduro sin abordar sus creencias y sus fuertes personalidades esotéricas será una obra incompleta. Son aspectos fundamentales que marcan la personalidad de estos líderes con claros rasgos dictatoriales y, casualmente, es un aspecto muy común entre dictadores de otros países: su afición por el ocultismo, la brujería y los rituales, especialmente en el Caribe y los países africanos.

¿Dónde se pueden conseguir sus libros y qué podemos encontrar en ellos? 

Los brujos de Chávez y El dictador y sus demonios se pueden comprar en Amazon en cualquier parte del mundo, excepto en Venezuela. Y Los brujos de Chávez también se puede conseguir en las grandes librerías en Venezuela. En El dictador y sus demonios, que acabo de lanzar hace pocos meses, y que es una especie de continuación de “Los brujos de Chávez”, se retrata a un Nicolás Maduro preso de sus grandes contradicciones: la de un hombre devoto del gurú indio Sai Baba (para muchos un dios) y que dice en privado pregonar la paz, la rectitud, la verdad y la no violencia, pero en su acción diaria aplica la receta contraria y ha creado en Venezuela la peor de las represiones, un cruel sistema de espionaje y vigilancia contra la disidencia y una red de exterminio dirigida por otra de las ministras que visitó a Sai Baba como Iris Varela.

Sobre el autor

Héctor Daniel Brito

Héctor Daniel Brito

Reportero de Papagayo News

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