Diáspora

Cecodap: “840 mil niños, niñas y adolescentes han sido abandonados”

Ilustración: Rosana Faría
Redacción Papagayo
Escrito por Redacción Papagayo

Los éxodos poseen múltiples caras y testimonios. Entre las voces más fuertes, resuenan la de los infantes que, sin duda alguna, se quedan atrás.

Según estimaciones de la asociación civil Centros Comunitarios de Aprendizaje por los Derechos de la Niñez y Adolescencia (Cecodap), aproximadamente 840 mil niños, niñas y adolescentes venezolanos han sido abandonados por al menos un padre en el proceso de migración.

Cada vez son más los padres de niños y adolescentes que deciden emprender camino en otro país y dejan a los menores de edad de sus familias bajo la responsabilidad de un familiar, amigo o vecino.

Sobre el caso venezolano, Unicef asevera que la diáspora se torna compleja debido a que los niños que son dejados atrás bajo el cuidado de abuelos, tíos o personas cercanas a la familia, no pueden otorgar la atención oportuna que requieren, por la misma situación del país. En la mayoría de los casos, los padres abandonan el país en búsqueda de mejores oportunidades laborales, de generar recursos económicos para su bienestar.

En varias ocasiones, la Administración de Nicolás Maduro ha manifestado su compromiso con los derechos de los niños; en el Día Universal del Niño aseveró que su Gobierno seguiría garantizando los derechos de “nuestros infantes y de las generaciones futuras de la Patria”:

Es deber de todas y todos, fomentar los valores de fraternidad, amor y respeto por los niños y niñas del mundo”.

No obstante, la crisis y emergencia humanitaria compleja son los motores de la migración masiva de los venezolanos, las promesas del discurso oficial se distancian cada vez más de los hechos.

¿Dónde quedan los derechos de un niño cuyo proceso de crecimiento, vínculos afectivos y condiciones de salud, se ven directamente afectados debido a la ausencia de la figura de sus padres?

¿Son atribuibles las obligaciones de los padres a terceros?

De acuerdo con Cecodap, existe un tema jurídico importante acá; los padres que emigran no pueden atribuirle sus obligaciones a terceros porque estas no les competen, una situación que incrementa el riesgo en la crianza de los niños que quedan en el país sin el cuidado directo y acompañamiento de sus progenitores, destaca la asociación.

El coordinador de la ONG, Abel Saraiba, señala que 40 % de los casos de Niñez dejada atrás quedan al cuidado de los abuelos y agrega que aumenta el número de menores de edad que quedan a cargo de sus hermanos:

Estos indicadores evidencian cómo la crisis en Venezuela va escalando nuevos niveles. Cabe destacar que el pasado mes de abril se realizó la denuncia de tres recién nacidos abandonados en la zona de Caracas y La Guaira, lo que es un reflejo del mismo panorama y de que el gobierno no tiene la capacidad de dar una respuesta efectiva a este problema.

Por otro lado, el duelo de un niño abandonado influye en su proceso de aprendizaje, de relación con los demás y hasta en su alimentación. Saraiba aconseja que se debe tener cuidado con las promesas que puedan surgir en las conversaciones con los hijos: “No digamos que lo vamos a buscar en diciembre si no tenemos la certeza”, puntualiza:

La red educativa Fe y Alegría indicó que entre julio del 2018 y enero de 2019 las cifras se duplicaron: se pasó de 4.444 niños dejados atrás a 8.904, además de incrementarse las inasistencias y los cambios de escuela.

Consecuencias graves para los niños

Un reciente informe de la organización Save the Children reveló que Venezuela disminuyó en 32 puntos su índice de protección a la infancia; la tasa de mortalidad de niños y niñas menores de 5 años aumentó en 40 % y la de homicidios de niños y niñas en 60 %, a esto se le suma la tasa de desplazamiento.

En este sentido, en mayo Cecodap, el Observatorio Venezolano de Violencia y otras organizaciones independientes publicaron el informe “Somos Noticia”, donde se documenta que 1.484 niños, niñas y adolescentes murieron en condiciones violentas durante el año 2018.

El hecho de que un niño se desarrolle sin la presencia de sus padres lo coloca en un espacio donde sus condiciones de vida no son las mismas, al igual que la capacidad de respuesta ante cada una de las problemáticas que pueda enfrentar y la defensa de sus derechos.
De cierta manera, este constituye un daño mayor de la diáspora, con graves consecuencias para el desarrollo del futuro de Venezuela.

Con información de Cotejo.info

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