Diáspora

Caso de supuesta trata de venezolanos por empresarios asiáticos en Panamá sería solo un problema laboral

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Redacción Papagayo
Escrito por Redacción Papagayo

Lo que antes fue una llamada de alerta para la diáspora venezolana en Panamá, ha pasado a ser una advertencia de menor medida. De acuerdo con las investigaciones pertinentes, los ciudadanos venezolanos no estarían siendo retenidos en contra de su voluntad como empleados de una empresa asiática en en Chitré, provincia de Herrera.

Inicio de las pesquisas

Cuatro empresarios de origen asiáticos fueron víctimas de un robo en su empresa y terminaron en la cárcel por un presunto proceso por trata de personas, entre los que destacan víctimas de origen venezolano.

Se trata de Rong Lua Wu (Calito), Zhuoxuan Mo (Chayan), Guojie Wu (Leo) y Hulian Wu (Sofia) propietarios de la empresa Importador y Exportador El Límite S.A., ubicada en el distrito de Chitré.

Todo empezó el pasado 7 de septiembre cuando la empresa fue asaltada y le robaron dinero en efectivo, por lo que la fiscalía de Chitré inició una investigación. Cinco días después, la historia de los asiáticos tuvo un cambio inesperado.

El 12 de septiembre, la empresa, que se dedica a la venta de frutas y legumbres, es allanada por la Fiscalía del Crimen Organizado que había iniciado una investigación por el supuesto delito de trata de personas en contra de los empresarios que quedaron detenidos.

El 14 de septiembre, dos días después, un juez de garantías valida la detención de los empresarios que pasaron de ser víctimas de un robo a investigados por trata de personas en menos de una semana. La investigación por trata de personas se inició por una llamada anónima.

Las esposas de los empresarios Rong Lua, Zhuoxuan y Guojie, acompañadas del abogado Roberto Moreno, explicaron al medio La Estrella de Panamá lo sucedido. Reconocieron que la empresa empleaba extranjeros, específicamente venezolanos sin permiso de trabajo. Sin embargo, alegaron que no eran obligados a trabajar.

Para el abogado Moreno se trata de una falla netamente laboral y migratoria que debe ser tratada en la esfera administrativa. Las declaraciones de los trabajadores extranjeros y de un funcionarios de la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa) apuntan hacia esa teoría.

La Fiscalía tomó la declaración al director regional de la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa), Juan Solís, sobre las inspecciones de la institución a la empresa que, según narró, lo hacía desde el 2014.

Entre las preguntas que le formuló la Fiscalía a Solís está si durante la inspección logró observar que alguno de los venezolanos o chinos que laboraban para la empresa, fuesen objeto de amenazas o maltrato por alguno de los encargados de la empresa.

Nunca. Siempre he visto el funcionamiento normal de la empresa. El trabajo es fuerte, porque es descargando mercancía, pero nunca observé nada irregular”, respondió.

Testimonios de los venezolanos

Los venezolanos empleados por la empresa también reconocieron en sus declaraciones que laboraban por su voluntad y narraron cómo llegaron a Panamá.

Félix Murillo narró que llegó a Panamá el 10 de febrero de 2016 porque había hablado con su primo Iván Sevilla sobre el trabajo con los empresarios asiáticos. Alegó que los gastos del viaje y los $500 que exige el Servicio de Migración para ingresar al país fueron cubiertos por él. El mismo día que llegó a Panamá, se trasladó a Chitré y se quedó en la casa que fue allanada por la Fiscalía y que le pertenece a la empresa.

Murillo narró que solo recibían pago por días trabajados. Reconoció que las horas extras eran pagadas. No obstante, no pagaban la cuota obrero patronal como tampoco el décimo tercer mes.

El venezolano negó que eran obligados a trabajar, pero por la necesidad laboraban aunque estuvieran enfermos.

Resolución previa

La defensa de los cuatro empresarios chinos exigen al Ministerio Público y al Órgano Judicial objetividad, toda vez que obedece a un tema eminentemente laboral que no guarda  relación alguna con el supuesto delito que le están  imputando.

Una fuente ligada al hecho manifestó al diario La  Verdad que la denuncia  anónima presentada ante la fiscalía sugiriendo una supuesta trata de personas, se ha convertido en un calvario para estos empresarios establecidos en el lugar hace  más de 40 años.

Según se desprende de las investigaciones, durante los allanamientos en varios puntos, la fiscalía ubicó más de una decena de extranjeros que laboraban para la empresa, todos mantenían en su poder su respectivo pasaporte, ninguno era retenido contra su voluntad, sino que laboraban de forma voluntaria, no habían niños, ni mujeres embarazadas, nadie señaló haber sido amenazado o privado de su libertad.

Es  injusto lo que está sucediendo, no es necesario  que mi esposo  y los demás estén detenidos; estamos preocupados por esta situación”, expresó la esposa de uno de los propietarios de El Límite.

De acuerdo con lo reseñado por el portal panameño, varios de los ciudadanos venezolanos implicados en la investigación y que se le tiene como víctimas, asistían a fiestas y actividades sociales organizadas por los hoy imputados. Utilizaban los vehículos de la compañía para realizar diligencias personales.

Con información de La Estrella de Panamá y La Verdad.

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