fbpx
Diáspora

Caminan hasta ocho horas para ‘contrabandear’ en la frontera entre Colombia y Ecuador

Redacción Papagayo
Escrito por Redacción Papagayo

«Desde que comenzó el problema de la cuarentena nos fregamos y no nos queda otra que arriesgar nuestras vidas. ¡Imagínese cuántos muertos hay hasta el momento ahogados!«, comenta a Efe la ecuatoriana Rosa Orbes, de 48 años, mientras carga sobre sus espaldas un bulto con mercaderías que compró en Colombia y que piensa vender en Ecuador, pasándolo por uno de los caminos ilegales de la frontera norte de Ecuador.

A estos pasajes, conocidos como trochas fronterizas, cientos de ecuatorianos, colombianos y venezolanos los han convertido en una vía de sustento para afrontar la falta de trabajo durante la pandemia. La manera: el contrabando.

Tocada con un sombrero azul, con el sudor en la frente de subir y bajar el cauce del Carchi, Orbes explica que no es conveniente cruzar el río crecido, pero que, aún así, no son pocos los que lo intentan. «El día que no cruzamos, no comemos».

La mujer hace a pie todos los días el mismo recorrido de ida y vuelta, de unas ocho o nueve horas, para ganarse hasta 20 dólares, al igual que la colombiana Lorena Erazo, quien, con su padre y hermana, suelen pasar bombonas de gas por el sector del Brinco, al norte de la ciudad fronteriza de Tulcán.

«Nos toca madrugar, arriesgarnos, cruzar los ríos. A más de eso la gente nos cobra peajes y a veces los soldados abajo no nos dejan pasar y nos amenazan con quitarnos la poquita mercancía», explica Erazo, una madre soltera que vive de la diferencia de precios del gas entre mercados colombianos y ecuatorianos.

Por ejemplo, el subsidiado tanque de gas en Ecuador se compra a 2,25 dólares, pero se puede vender en Colombia hasta en 6, a veces más, dependiendo de la demanda. Con los otros dos que lleva Erazo con su padre y hermana pueden ganar al día unos 12 dólares.

En una de las trochas, un hombre de contextura delgada ha cerrado el paso a su propiedad para poder cobrar 1.000 pesos (unos 0,26 centavos de dólar) y permitir que estos comerciantes informales, en número cada vez más creciente, atraviesen su parcela.

Sin revelar su identidad, menciona que el cierre en marzo de la frontera entre los dos países ha disparado el comercio irregular de un lado al otro, en el que también participan migrantes venezolanos.

El contrabando es uno de los principales problemas de la economía ecuatoriana, donde más de la mitad de los cigarrillos comercializados entran sin control y sus subsidiados combustibles acaban en Colombia o Perú.

Las pérdidas estimadas por el Gobierno se calculan en entre 500 y 700 millones de dólares, solo en tasas de aduana y gravámenes especiales de productos como cigarrillo o alcohol, pero puede ser mucho más alto.

 

Con información de Efe y La Hora

Sobre el autor

Redacción Papagayo

Redacción Papagayo

Deja un comentario