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Diáspora

Cachapas Quito: internacionalizando el exquisito sabor venezolano

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Redacción Papagayo
Escrito por Redacción Papagayo

“Para tener éxito, hay que tener el corazón en su negocio, y su negocio en su corazón”, Thomas J. Watson. Al emprender en un nuevo país es necesario trazarse metas y no desistir, a pesar de no ver cambios instantáneos.

Rodrigo Díaz es un venezolano que migró a Quito (Ecuador) e incursiona en el mundo de la mezcla para cachapas, una de las comidas más populares de Venezuela.

Mi emprendimiento nació por la necesidad de tener cachapas acá en Ecuador. Originalmente las empecé a hacer para consumo propio, pero una amiga, al ver que eran buenas, me recomendó que comenzara a venderlas”, mencionó.

Este joven, quien residió algunos años en el estado Aragua, se fue del país hace más de tres años por diversos factores que ya no lo hacían sentir cómodo. Desde entonces no ha dejado de persistir para buscar su crecimiento y estabilidad en tierras extranjeras.

El hecho de salir de Venezuela es difícil. Aquí, lamentablemente por un sinfín de cosas, se ven demasiados venezolanos, muchos en la calle o pidiendo en semáforos. Es algo triste. Desde mi punto de vista, si uno sale de su país es para buscar una mejoría y quizás el emprender porque si no es innecesario irse a pasar trabajo, aunque cada cabeza es un mundo”, confesó.

Calidad en sabor

Desde que Rodrigo comenzó con su emprendimiento, él solo se encarga de recibir el maíz, desgranarlo, hacer la mezcla y distribuirla.

Yo la distribuyo en este momento a dos locales que venden las cachapas listas y a una panadería que vende la mezcla”.

En un momento dado no solo vendió la mezcla, sino que también se encargó de hacer cachapas mientras conseguía un empleo.

Asimismo, comentó que cuando inició solo había dos locales venezolanos que vendían cachapas. “Lamentablemente, el maíz que se consigue aquí no es bueno. Es blanco y amargo. Hay locales que siguen usando ese. Con colorante y bastante azúcar”.

A la semana, este joven vende unos 10 kilogramos de mezcla. Ha llegado a vender a más de 20 locales.

Lamentablemente todos cerraron. Aquí para trabajar con las mezclas me tocó estandarizar las cantidades de azúcar porque depende del maíz. De Colombia me traen dos tipos y ninguno es idéntico a nuestro jojoto”, aseguró.

Todo lo que se puede imaginar, se puede concebir. Esa es la enseñanza que deja cada persona que decide salir de su país natal. Rodrigo es un ejemplo de ello. Es un venezolano más en el mundo buscando su crecimiento con trabajo duro.

Rodrigo se encarga de preparar la masa para cachapas con maíz comprado en Colombia. Foto: Cortesía

 

Proyectos en mente

De momento, Cachapas Quito es el nombre de este proyecto. Sin embargo, Rodrigo espera darle un giro a su imagen y marca que lo ayude a extenderse por todo Ecuador.

Hasta el momento, todo el trabajo es hecho en casa. “En el futuro me gustaría abrir un local. Pero sé que necesitaría ayuda. Tal vez venga familia. Porque hasta que no sea un negocio estable no quiero dejar mi trabajo de oficina. Aquí es complicado el negocio de comida”, mencionó.

 

La mezcla se reparte en varios restaurantes que ofertan cachapas. Foto: Cortesía

 

El Periodiquito

Texto: José A. Infante

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