Corriendo por el mundo

Barranquilla ofrece servicio de llamadas gratuitas para comunicar a migrantes con sus familias

La Cruz Roja de Barranquilla lidera un proyecto social que acorta unos 1.036 kilómetros de distancia entre esa ciudad y otras regiones de Venezuela.

Desde este miércoles 27 de febrero, la organización internacional ofrece un servicio de llamadas gratuito para migrantes que deseen comunicarse con sus familias y no tengan otras posibilidades de hacerlo.

Casi oculto, un colorido stand con el emblema de la Cruz Roja y la frase “Restablecimiento del contacto entre familiares”, en el segundo piso de la Alcaldía vieja de Barranquilla, es el lugar donde las lágrimas de emoción brotan cuando Luis Felipe de la Hoz, junto a otros venezolanos, disponen de un teléfono para hablar con sus familiares una vez más. También se ofrece acceso a Internet de manera gratuita.

El espacio se encuentra a pocos metros de las oficinas de registro de los migrantes que llegan a la ciudad. Comunicarse y decir “llegué, estoy bien” es un respiro de alivio para quienes arribaron al país vecino, luego de horas de un incierto viaje y quizás semanas sin encontrar forma de llamarles a sus seres queridos.

Un hombre perteneciente al voluntariado atiende a los ciudadanos venezolanos que se acercan. En sus manos tiene dos teléfonos celulares que ofrece a los migrantes para que puedan contactar a sus familiares.

“Me alegra mucho escucharte”, es una de las frases que esa oficina a diario escucha.

El servicio del Comité Internacional de la Cruz Roja, especialmente de la seccional de Barranquilla, está disponible también para migrantes de Perú y Ecuador que llegan a la capital del Atlántico.

“Me alegró mucho haber podido contactar a mi mamá que está en Maracaibo. Ella estaba preocupada, llevábamos quince días sin poder hablar y me dijo que no tenía luz ni teléfono y que por eso no había podido llamarnos”, contó a El Heraldo Génesis Mavo, radicada hace nueve meses en Barranquilla.

Roger Chamorro, quien ya consiguió trabajo en una empresa de especias, pudo hablar con su madre, quien también reside en la capital del estado fronterizo Zulia. “Tenía cerca de dos semanas sin hablar con ella. Estoy muy agradecido con la ayuda que me han dado los colombianos”, expresó el zuliano.

El stand estará en funcionamiento por al menos un año, según se tiene planeado hasta el momento, mientras que el movimiento humanitario busca otras ideas para brindar apoyo y una mano amiga para quien la necesite.

Foto: El Heraldo

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Maria Victoria Rodríguez

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