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Diáspora

Así es la situación de las venezolanas embarazadas en Colombia

Referencial
Redacción Papagayo
Escrito por Redacción Papagayo

8.200 venezolanas embarazadas han entrado a Colombia de manera irregular, según un informe de Migración Colombia, que cifra en 381.735 el número de inmigrantes procedentes del Venezuela que entraron durante el primer semestre de 2018 y que no han regularizado su situación en Colombia.

La situación es delicada porque a partir del momento en que entran al país en estado de irregularidad empiezan a tener una serie de obstáculos. En Colombia, el Estado no cuenta con los recursos para cubrir la demanda y en Venezuela les ponen numerosas trabas que impiden la celeridad en los procesos que requieren los emigrantes.

De acuerdo con El Espectador, los controles prenatales son uno de los obstáculos. De las 8.200 mujeres que se han registrado, 6.300 no han asistido a una sola cita médica. Como no es una urgencia, no pueden ser atendidas por una institución médica, o al menos de eso se quejan miembros del programa Manos por Venezuela, de la organización FundaZión, que se encarga de ayudar a estas mujeres cuando llegan al país y en ocasiones las auxilian con la manutención de sus hijos.

Para Sandra Perdomo, de Manos por Venezuela, la situación está desbordada y tenderá a aumentar por el deterioro en el que se encuentra Venezuela. En diálogo con este diario, la funcionaria aseguró que antes se estaban haciendo los controles con normalidad, pero con el tiempo dejaron de practicarse. “Inicialmente yo sí tuve mamás que tuvieron todo el proceso prenatal. En el hospital de Engativá lo hacían, ahora ni ellos ni ningún hospital”, dijo Perdomo.

Felipe Muñoz, gerente general del Plan Frontera en Venezuela, una iniciativa migratoria coordinada desde la Cancillería colombiana, aseguró que el Estado ha atendido más de 60.000 casos de venezolanos en urgencias en la red pública. Los datos concuerdan con los de Migración Colombia, que habla de unos 73.000 atendidos.

La nacionalidad de los niños

Otro de los problemas con que las madres tanto irregulares como regulares se encuentran al llegar es la nacionalidad, pues los niños quedan en un limbo en el que no son colombianos ni venezolanos. Sandra Perdomo, de Manos por Venezuela, afirma que todavía hay pocas respuestas por parte de las autoridades de ambos países.

“Cuando el niño nace se presenta la situación de apatridia. Uno diría que el niño sería venezolano. Pero el punto es que los padres no van a volver a Venezuela para registrarlos, y aparte los temas de documentación allá están siendo muy complicados. El Consulado venezolano no ha sido muy diligente en dar respuesta a todos los requerimientos que yo creo que deben tener”, explica Perdomo.

Pero para Felipe Muñoz la situación es bastante clara. “Si un niño nace en Colombia de padres venezolanos, o extranjeros, no tiene derecho a nacionalidad, a menos que uno de los dos se encuentre radicado de manera permanente en Colombia”, explica el gerente general del Plan Frontera en Venezuela. La ciudadanía “se consigue a través de que esté nacionalizado o tenga una de las cédulas de extranjería o de las visas que así lo garantizan”, aclara.

Silvia Ruiz, investigadora de Dejusticia, viajó a Cúcuta y constató el problema. De hecho, afirmó que miembros de la Defensoría aseguraron que, en el punto de la Registraduría en el hospital Erasmo Meoz, donde atienden a los venezolanos, hay xenofobia y en algunos casos se niegan a expedir el registro de nacimiento sin nacionalidad. “Si no tienen el registro afectaría el acceso de derechos como la educación y la salud. El mayor riesgo de ser apátrida es que ningún Estado les garantiza derechos. Es de especial importancia cuando son menores de edad”, dice.

Según datos de Migración Colombia, en seis meses se han tramitado 181.472 permisos de permanencia, un documento que les permite a los venezolanos trabajar por dos años en el país, afiliarse a la seguridad social y tener una cuenta bancaria. “Es decir, estar de manera regular en el país”.

Los esfuerzos de Colombia han sido máximos, según Felipe Muñoz, pero la situación se sale de las manos por la complejidad del flujo migratorio, que ha puesto en serias dificultades al Estado. A pesar de eso, el funcionario destacó que hay grandes avances. “Hoy tenemos más de 30.000 niños en el sistema educativo, más de 40.000 niños atendidos por el ICBF, incluso niños en protección que han sido abandonados. Por otra parte está la necesidad de fortalecer a través del instituto de salud y las secretarías departamentales todo el proceso de cerco epidemiológico”.

 

Con información de El Espectador.

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