Diáspora

Alrededor de 14.145 mujeres están en riesgo alto de feminicidio en Colombia

Héctor Fabio Zamora / EL TIEMPO
Redacción Papagayo
Escrito por Redacción Papagayo

“Ha sido demasiado celoso. Todo el tiempo me insulta y me trata mal. Se la pasa diciendo que si no soy de él, no me va a ver con nadie. Dice que soy una perra sucia. No podía saludar ni mirar a nadie, ni a hombres ni a mujeres. Me revisaba el celular a toda hora, me hacía quitar la contraseña y si no lo hacía, me lo dañaba”.

Ese fue el testimonio que una mujer le entregó a Medicina Legal, en Neiva, Colombia en el 2017. Con su declaración, y tras atenderla al recibir su denuncia por las lesiones que le propinó su pareja, el Instituto dictaminó que se encontraba en un riesgo grave de feminicidio.

 

Como ella, Medicina Legal valoró a 23.189 mujeres entre el 2014 y 2017 que llegaron hasta esa institución después de haber sufrido violencia de pareja, y a quienes se les aplicó el Protocolo de Valoración del Riesgo Feminicida, medida que se practica sobre las víctimas que aceptan voluntariamente seguir esta ruta de atención.

El protocolo implica que se les haga una entrevista para saber cuáles fueron las condiciones de la violencia de pareja, se determine en qué riesgo se encuentran y se construya un plan para garantizar su seguridad. De las 23.189 mujeres, el 61 % —unas 14.145 víctimas— se encontraba en un riesgo alto de ser asesinadas, pues el 33 % (7.658 de las víctimas) tenía un riesgo extremo de feminicidio, y el 28 % (6.553 mujeres) estaba en un riesgo grave. Las demás fueron catalogadas en riesgo moderado o variable.

Medicina Legal comenzó a implementar este protocolo desde el 2013, cuando, ante el crecimiento de asesinatos de mujeres por razones de género, creó un mecanismo para hacer un seguimiento a los casos.

Precisamente esta semana, en el marco del Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres, ONU Mujeres y Medicina Legal presentaron un informe para evaluar qué tanto ha servido este diagnóstico para prevenir los feminicidios.

El informe hace una desgarradora presentación de las violencias que hoy están sufriendo las mujeres. Se encontró, por ejemplo, que en un 77 % de los casos la violencia había incrementado en el último año, tanto en frecuencia como en severidad. Así le ocurrió a una mujer en Cali que, en el 2015, le contó a Medicina Legal que llevaba dos años viviendo con su pareja. Tres meses después de que se fueron a vivir juntos, él comenzó a comportarse de manera violenta.

Tenía expresiones verbales soeces y violencia física. Posteriormente, la violencia se presentó con una frecuencia mensual”, contó la víctima.

Otro de los factores que implica un riesgo extremo de feminicidio son los celos. Entre las mujeres atendidas por Medicina Legal, el 75 % sufría de celos constantes y violentos por parte de su pareja, lo que, según el Instituto, incrementa el riesgo de ser asesinadas.

Él me dice que me va a matar, así sea lo último que haga… Dice que prefiere verme muerta antes que con otra persona”, contó una de las víctimas atendidas en Cúcuta, en el 2017.

Medicina Legal también encontró como un factor frecuente y de riesgo de feminicidio el control de las actividades diarias de las mujeres, situación que reportaron haber sufrido el 68 % de las víctimas, a quienes sus parejas les decían con quién podían entablar una amistad, cuándo podían ver a sus familias y cuánto dinero podían gastar. Y un 65 % de las víctimas habían sido amenazadas de muerte.

Además, al menos un 30 % de las víctimas habían sufrido violencia sexual o habían sido obligadas a tener prácticas sexuales.

Otras de las características es que en la mayoría de casos la violencia comenzó desde el noviazgo o desde que comenzaron a vivir en unión libre. Y el consumo de licor y drogas, dice el informe de ONU y Medicina Legal, se ha convertido en una excusa social del agresor para legitimar la violencia, ya que el 50 % de las víctimas dijeron que su pareja tenía problemas con el alcohol, y el 24 %, que usaba drogas.

Los casos de feminicidio

Entre el 2014 y el 2017 —la última fecha en la que Medicina Legal ha compilado sus registros—, 531 mujeres fueron víctimas de feminicidio en Colombia, casos cometidos por sus parejas o exparejas. La mayoría de casos (un 59 %) se registraron en una vivienda, y el 43 % de asesinatos fueron cometidos con un arma cortopunzante.

De esos casos, unas 188 mujeres —una de cada tres víctimas— habían denunciado antes de su muerte hechos de violencia de pareja, lo que significa que habían pedido ayuda y justicia. Sin embargo, eso no evitó que fueran asesinadas. De esas 188 mujeres, a 14 se les aplicó el protocolo de Medicina Legal para evaluar su nivel de riesgo y buscar cómo protegerlas. De esas 14 mujeres, 11 fueron catalogadas con un riesgo extremo, pero eso tampoco evitó que las asesinaran.

Así, dice el informe presentado por ONU y Medicina Legal, el 35,4 % de los casos de feminicidio ocurridos entre el 2014 y 2017 habían sido conocidos por una autoridad judicial, y aun así fueron asesinadas por sus parejas o exparejas.

Esto evidencia serias fallas en las entidades que deben abordar la investigación de los casos, la protección y garantías de seguridad para las víctimas y la sanción de los delitos cometidos”, asegura la investigación. ¿Qué falló?

Según el informe, una de las dificultades es que aunque el protocolo sí está sirviendo para identificar los casos en los que hay mayor riesgo, las entidades que deberían coordinar sus acciones para proteger a las mujeres no lo están haciendo como es debido.

Otra dificultad es que, por ejemplo, no hay una estrategia clara para abordar los casos de mujeres que viven en unión libre o cuya violencia comenzó desde el noviazgo, hechos que hoy no son competencia de las comisarías de familia. Tampoco se les está dando prelación a casos como los de mujeres amenazadas de muerte o a quienes dejaron a sus parejas.

Además, asegura la evaluación, el plan de seguridad que se aplica para las víctimas “no guarda consistencia con los otros componentes del protocolo”, pues la guía que se les da a las mujeres corresponden a lineamientos generales, pero no dependiente del tipo de riesgo, ni de si terminó recientemente con su pareja o si ha recibido amenazas de muerte.

La información que provee la escala de riesgo y la entrevista está siendo subutilizada en el momento de la construcción del plan de seguridad. Al concebirse el plan como una lista de recomendaciones, se desdibuja por completo la especificidad de la información dada por las mujeres”, dice la investigación.

3.800 feminicidios en América Latina y el Caribe

Según un informe de la Cepal, entregado esta semana, la información más reciente suministrada por 33 países de la región da cuenta de que 3.800 mujeres han sido asesinadas solo por el hecho de ser mujeres.

La tasa más alta la tiene El Salvador, con 6,8 casos por cada 100.000 mujeres; seguido por Honduras (5,1), Bolivia (2,3), Guatemala (2,0) y República Dominicana (1,9). Colombia registró una tasa de 0,5 casos, pero hay que tener en cuenta que el país solo entregó información sobre los feminicidios cometidos por parejas o exparejas de las víctimas.

Con información de El Tiempo.

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